Amarás al prójimo…los daños colaterales a sectores dependientes de las cofradías

Este artículo trata de exponer mi reflexión moral en voz alta. Una reflexión personal, de la que no busco que coincidan con ella ni tan siquiera que sea entendida; de hecho, siempre he creído que lo más enriquecedor en este mundo es poder dialogar y escuchar opiniones contrarias a las propias siempre que sean expresadas con respeto; las acepto y las valoro. La moral es algo personalísimo e intransferible y cada uno tiene la suya, como los valores y los principios básicos de vida.

Me adelanto a la crítica y a la lección de moral (perdón por ser reiterativo) que algunos tratarán de dar por hablar de estos temas: por supuesto que lo más importante en este momento es la salud, tratar de controlar y erradicar esta terrorífica pandemia y evitar que sigan muriendo personas en todo el mundo.

Después, dado por entendido que la salud y la vida es lo primordial, intentar que las personas afectadas por una situación  laboral dificultosa y que sufren las consecuencias económicas derivadas de la misma puedan reconducir dicha eventualidad y volver a su rutina lo más pronto posible.

Creo que es algo obvio y evidente que cualquier persona sensata da por supuesto. Aun así, aclarado queda. Dicho lo cual, podemos comentar temas que aun siendo banales, a veces pueden servir de mero entretenimiento y que tampoco hacen mal a nadie.

¿Qué es la moral? Según la RAE la moral, entre muchas acepciones es “el conjunto de costumbres y normas que se consideran buenas para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas en una comunidad” así como “ comportamiento humano o relacionado con él” o “que se basa en lo que la conciencia establece como bueno” (Como la obligación moral de colaborar con alguien).

Todo esta introducción es para hacer ver que en mi opinión, la situación que se ha derivado del acuerdo que tomó el Consejo de Cofradías sobre la posibilidad de solicitar la devolución de las sillas y palcos de la pasada Semana Santa, no nos dejan ver que se ha generado un daño colateral a ciertos sectores, que también tienen sus necesidades económicas y cuyos negocios, y con ello muchos trabajadores y sus familias, penden de un hilo. A veces los árboles no nos dejan ver el bosque.

El Presidente del Consejo ha manifestado que siente cierta “decepción” (perdón si no es la expresión que usó exactamente) con la totalidad de las reclamaciones que están recibiendo pidiendo la devolución del importe de los abonos. Vayamos por partes.

En primer lugar; nadie duda ni desconoce que hay muchas familias que se han visto afectadas por la pandemia y han perdido sus puestos de trabajo, están inmersos en los conocidos ERTES o son autónomos que han perdido su negocio o han quedado gravemente afectados; desgraciadamente es así.

Pero, ¿De verdad entiende alguien que esa decepción es motivada por alguno de estos afectados? ¿Creen que el señor Vélez se refiere a ellos? Yo, tengo clarísimo que no es así; no se refiere a ellos en absoluto. Nadie en su sano juicio no entendería que estos afectados reclamen la devolución.

En Segundo lugar; dejando a un lado este colectivo más vulnerable del que no hay discusión alguna sobre su situación, están los que afortunadamente pueden decidir con total libertad, ya que suponemos que su economía así se lo permite, si solicitar la devolución, o donar lo que estimen conveniente.

Vaya por sentado que jamas dudaré que cada uno es libre de actuar según su moral, su conciencia y su derecho a decidir qué hacer con su dinero. Nadie debe juzgar ni poner en tela juicio lo que cada uno hace en su casa con lo que es suyo, y con ello pueden usarlo y gastarlo como mejor le plazca. !Faltaría más¡ Pero quiero entender que la desazón del señor Vélez viene motivada por aquellos casos, que seguro los habrá, que a pesar de tener una situación económicamente estable, han reclamado su devolución. ¿Están en su derecho? Sin ninguna duda; ¿es lícito? Por supuesto; ¿es poco solidario?

No seré yo quien juzgue a nadie ni de lecciones de nada; es una respuesta que solo deben responder los interesados (si es que los hubiera). Pero de ahí entiendo que viene su desolación. Creo que tampoco está siendo plato de buen gusto la situación actual para los dirigentes del Consejo.

Lo único que sí me gustaría hacer ver, por sí puede resultar de ayuda o de llamada a la comprensión, es que detrás de toda esta polémica hay muchos sectores que dependen de la conocida “subvención” (o califíquenla como crean) que reciben las cofradías por los ingresos de los palcos y sillas. Artesanos, doradores, orfebres, escultores, pequeños empresarios del sector musical, empresarios del sector textil, y muchos que derivan de todos estos, están quedando gravemente afectados al no haber ingresado sus emolumentos por los trabajos realizados.

Se ponen en peligro muchísimos puestos de trabajo y pequeños y medianos comercios que derivan y dependen de las cofradías y de la Semana Santa en general.

De todo esto les estoy hablando con conocimiento de causa porque me toca muy de cerca. Les pondré dos ejemplos muy cercanos, guardando siempre la intimidad y privacidad de los afectados. El primer caso es un empresario que me dice abiertamente que si no hay Semana Santa (entendida como desfiles procesionales) el año que viene, tendrá que cerrar su negocio.

Así de duro me lo pone y con una entereza que admiro. Su situación es fácil de entender: muchas cofradías a nivel nacional no han podido hacer frente a sus obligaciones para con terceros, y como él depende directamente de estos terceros, pues se ve profundamente afectado en su negocio. Es la rueda económica de los sectores dependientes entre sí.

El otro ejemplo es un trabajador por cuenta ajena de un empresario del artesanado cofrade, que ya ha recibido la noticia de su empleador: las cofradías han retirado muchos de sus encargos y de momento paralizan los que ya estaban en curso. Esto tiene como consecuencia lógica que baje la producción del taller, por lo que sobraría mano de obra y puede dejar a este señor en situación de desempleo. Y como estos, habrá muchos más.

Con estos ejemplos en ningún momento valoro ni pongo en tela de juicio la decisión que cada uno haya tomado. Somos libres para actuar en consecuencia con nuestra situación personal. Solo quiero hacer ver que hay un sector, olvidado en mi opinión, que depende en gran medida de los ingresos de las hermandades. Pensemos, si así nos lo permite nuestras circunstancias, en el prójimo, y si en la medida de lo posible ayudamos con un pequeño gesto, seguro que ellos nos lo agradecerán. Y la Semana Santa, también.

Sin más, espero me disculpen si les pido que seamos solidarios y tomemos todas las medidas de precaución necesarias para evitar la propagación de la pandemia. Amemos y pensemos en el prójimo. Salud, mucha salud.

Iluminando a María: Entrevista a Reyes Laguillo, encendedora

La Semana Santa de Sevilla ha sido testigo de primera mano de cómo la mujer se ha incorporado en la participación activa de nuestra Semana Mayor. Tradicionalmente el papel femenino se ceñía a labores previas a la estación de penitencia, a ese ritual que  en  cada casa que se convertía en una tradición maravillosa y que se esperaba con anhelo cada Cuaresma. ¿Quién no recuerda a su madre planchando con el máximo cariño y esmero la capa, cosiendo el escudo, o sacando el bajo de la túnica del pequeño que ya no lo era  tanto? ¿Y a esa abuela preparando las torrijas o envolviendo los bocadillos para los nietos? Recuerdos de una Sevilla del ayer.

Sevilla fue también refrendadora de la asistencia de la mujer con voz y voto a los cabildos de las hermandades, de la primera mujer nazarena, de cómo las chicas formaban parte del cuerpo de acólitos de la cofradía, que de igual manera toquen en bandas de cornetas y tambores, que poco a poco se fueran incorporando a ser miembros de las juntas de gobierno y en definitiva, de una participación en casi, y digo bien, en casi todos los puestos de la nómina de la hermandad.

Existen ciertos sectores donde la mujer aún no está incorporada con naturalidad, donde todavía es prácticamente imposible ver a una mujer formando parte de ciertos gremios que se resisten a una evolución natural. Ojalá llegue ese cambio de la manera más diligente posible y podamos ver que el sector femenino participa en la Semana Santa en todos sus ámbitos y sin ningún tipo de complejos. Así lo deseo.

Les quiero contar la historia de una joven cofrade sevillana que sin hacer ruido se ha colado en un puesto de los que parecía que estaban reservados a varones, o que al menos hasta día de hoy no había despertado la curiosidad de ninguna chica. Reyes Laguillo en una chica de tan solo 20 años que ilumina los palios de María Santísima . Reyes  es «encendedora», por lo que tiene el privilegio de iluminar a María.

Salvo que me corrijan, no conozco ningún otro caso donde una chica haya cambiado la túnica o la dalmática de acólito para enfundarse un traje negro, coger una caña con pabilo y  encender el palio de María.

Con esta entrevista vamos a conocer la historia de  Reyes y trataremos de adentrarnos  algo más sobre este puesto que hasta día de hoy era casi en exclusividad para hombres.

¿Cómo y cuándo empezó esta pasión por encender pasos?

Esta aventura empezó hace 5 años, en la Semana Santa de 2013. Fue un amigo de la familia, Luis Chamorro, quien se puso en contacto conmigo unos años antes para proponerme ser la primera mujer encendedora, ofreciéndose a enseñarme este nuevo mundo para mí.

En ese año Luis me lo volvió a proponer, le dije que no me importaría aprender y poco a poco ir metiéndome en el mundo de los encendedores.

El Viernes de Dolores de 2013, empezó mi andadura encendiendo, en Villanueva del Ariscal, la Virgen de los Dolores, una imagen que me dejó cautivada desde el primer momento y hasta el día de hoy.

¿Qué palios has encendido?

Hasta la fecha he encendido como he dicho anteriormente la Virgen de los Dolores (Hermandad de la Santa Vera+Cruz de Villanueva del Ariscal), la Virgen de la Humillación (Hermandad de la Humillación de Camas), la Virgen de la Aurora (Hermandad de la Resurrección de Sevilla) y la Virgen de Guadalupe (Hermandad de las Aguas) de la que soy hermana desde hace 20 años.

Además  de encender en periodos de Semana Santa, he tenido el placer de encender a la Virgen de la Hiniesta en su salida extraordinaria por su 450 aniversario fundacional (Hermandad de la Hiniesta), la Virgen del Carmen de Calatrava (Hermandad de Nuestra Señora del Carmen de Calatrava) y la Virgen de la Hiniesta Gloriosa en el Corpus de Sevilla.

¿Te sientes una privilegiada por iluminar a la Madre de Dios?

Pues la verdad es que sí, es un gran privilegio poder dar luz a la Madre de Dios, porque es mi manera de dar testimonio de Fe a las distintas advocaciones de María que tanta devoción tienen en Sevilla y en los distintos lugares del mundo. Es un gran privilegio y una responsabilidad ser la primera mujer que ilumina a la Madre de Dios en Sevilla y en carrera oficial, ya que de esta manera la sociedad va aceptando la introducción de las mujeres en muchos mas ámbitos de la Semana Santa que aún están encerrados en el machismo.

¿Has tenido algún problema por ser una mujer y además muy joven?

Pues sinceramente con miembros de la propia cofradía nunca he tenido ningún problema ni he escuchado una mala palabra hacia mi persona sino todo lo contrario, siempre he escuchado palabras de agradecimiento y confianza, especialmente por el capataz  Antonio Santiago, con el cual he compartido dos Domingos de Resurrección con la Virgen de la Aurora.

Pero sí es cierto que una parte de los sevillanos cofrades aún no aceptan que una mujer  desempeñe ciertos papeles  dentro de una cofradía y menos que sea de cara al público.

En mi primer año en carrera oficial puede escuchar ciertos comentarios como “¿qué  pinta una mujer llevando una caña?, eso es oficio de un hombre”, «seguro que no enciende ni una vela” , o también «primero que aprenda a planchar la túnica» y cosas similares.

Pero no solo han sido comentarios ofensivos, ya que muchas veces también he escuchado “mira, una mujer encendiendo, vamos avanzando”, “olé tú que seguro que  lo haces de maravilla”, “enhorabuena por llegar hasta ahí, cada vez somos más mujeres dentro de las cofradías”.

Cuando enciendes, ¿te da tiempo a tener algún momento de reflexión con la Virgen o estás tan concentrada que sólo piensas en hacerlo bien?

Antes de comenzar la estación de penitencia siempre voy pensando en el privilegio que tengo de poder ir detrás de la Virgen y poder darle luz para que se luzca y que la gente pueda verle bien la cara, pero en el momento que empieza a oscurecer mi cabeza se centra en poder encender el mayor número de velas posibles y poderle dar luz rápidamente pero siempre con tranquilidad y sin nervios, porque cuando se trabaja tranquila todo se hace mejor.

¿Veremos alguna vez un gran número de mujeres encendedoras?

Pues sinceramente no lo sé. A día de hoy creo que sigo siendo la única mujer porque hay muchos grupos de encendedores que no quieren mujeres, aunque es cierto que una persona fuera de mi grupo que era encendedor me propuso irme con él a encender en  Jerez, gracias a Dios hay de todo.

Pero el hecho de que haya más mujeres encendedoras  no solo depende de las cofradías y los grupos de encendedores, sino de las propias mujeres, ya que muchas siguen pensando que es trabajo de hombres, que no sirven o incluso que van a estar mal vistas. Somos las mujeres las que debemos dar un paso al frente y reivindicar que somos capaces de desempeñar cualquier papel en las cofradías.

¿Qué es lo más complicado cuando tienes que encender?

En mi opinión y según mi experiencia, lo mas importante para encender es tener un buen pulso y confianza en uno mismo. Lo que más te puede complicar es que haya mucho viento y las aglomeraciones de personas delante del paso, eso dificulta bastante   el trabajo aunque entendemos que es algo normal. Pero siempre con respeto a la caña y con confianza todo es mas fácil.

¿Pasas miedo encendiendo?

Miedo no es la palabra, es respeto, ya que una mala acción o un mal movimiento puede ser un gran problema, por lo que es muy importante lo que he dicho anteriormente de la confianza. Hay que pensar que puedes con todo y que lo vas a hacer bien.

Una anécdota en la que lo pase mal fue en mi primer año encendiendo en Villanueva Del Ariscal, en el momento en el que estaba encendiendo las velas , al retirar la caña se cayó en el espacio libre de la candelería, lo que se conoce como la «calle», un  trozo de pabilo encendido, pero mis encargados en esos momentos estaban pendiente y lo apagaron corriendo. Ahí pensé que quizás esto no era para mí, pero son cosas del oficio que vas aprendiendo y mejorando.

 

Agradecer a Reyes el cariño con la que ha realizado esta entrevista y vaya desde aquí mi pequeño homenaje a todas aquellas mujeres que lucharon en su día por la igualdad de derechos en las hermandades y en la Semana Santa. La Fe, la devoción a Cristo y el amor a María no entienden de hombres o mujeres.

Francisco I ¿El prudente?

Felipe II “El Prudente” era un hombre reservado, trabajador serio e incansable. Muy racional y prudente meditaba sus resoluciones hasta la saciedad para no tener que rectificar, y evitar así que sus vasallos pensaran que era débil y fácil de manejar. Pero también era inseguro y tímido. Durante su reinado alcanzó su máximo esplendor la leyenda de que en su imperio no se ponía el sol. Sin embargo, su principal debilidad era la lentitud para tomar decisiones. “El Prudente” para sus seguidores, “El Indeciso” para sus enemigos. Esto mismo se ha podido pensar del actual Consejo de Cofradías en relación a la decisión de devolver o no el dinero de las sillas. ¿Prudencia?¿Indecisión?

Dice el refranero español que ”ir contra la corriente no es de hombre prudente”. Puede que el Consejo y su presidente, Francisco Vélez, lo hayan tenido en cuenta a la hora de valorar el impacto que hubiera tenido la decisión de no devolver el importe del abono de las sillas tras la no celebración de las procesiones por causas que ya conocemos. ¿Demasiadas presiones externas?¿demasiados intereses personales en juego? ¿demasiados lacayos puestos al servicio de la maquinaria del rey? Pues quizás una mezcla de todo. Y por supuesto poca solidaridad; poca comprensión con los colectivos afectados que se sustentan con ese ingreso; poca empatía con quien tiene que tomar la decisión y poco o nada pensar en el futuro inmediato de la próxima Semana Santa, que a día de hoy, es una incógnita.

Hay que dejar claro que desde el punto de vista jurídico y legal, el Consejo de Cofradías NO está obligado a devolver absolutamente nada. Así lo dije en un escrito anterior, así lo han dicho otros juristas, y así reza en el informe jurídico que el Consejo tiene en su poder; el cual tengo la impresión que lo solicitaron para dejar claro que la devolución la harán voluntad propia y no porque ninguna ley, ningún organismo, y por supuesto ningún particular les obligue a ello.

Comentaba el tema con un amigo jurista y me decía, ” es una cuestión de imagen”, y puede que lleve razón. A día de hoy estaría muy mal visto en la situación económica en la que se encuentran muchas familias no tener un plan de devolución o de actuación sobre el tema y aferrarse solo al marco legal vigente. En ese caso estoy de acuerdo. Pero yo, como jurista que cree en el derecho positivo y en el libre consentimiento de las partes como elemento de los contratos también creo que da muy mala imagen el interpretar un acuerdo en función de intereses personales y aprovechar una corriente populista para un beneficio propio aun sabiendo que con ello se pueden ver afectados miles de personas y colectivos; que por cierto, también tienen problemas económicos. ¿Cómo era?¿”la caridad bien entendida empieza por uno mismo”? Algo así…

Termino diciendo que estoy a favor de la decisión Consejo de llegar a este acuerdo. Prevalece el sentido común, la prudencia, la sabiduría de quien sabe que tiene entre sus manos el futuro de muchos colectivos y de particulares. Las medidas podrán gustar más o menos, podrán dejar más o menos satisfechos a unos u otros, pero queda claro que se ha intentado valorar todos los intereses en juego siendo sensibles con la realidad actual. Francisco I, ¿”El Prudente”?

Ahora se apela a la responsabilidad personal y a la valoración de cada cofrade para tomar una decisión. “No quieras salir fuera. Vuélvete hacia ti mismo, ya que la verdad habita en el interior del hombre” (Proverbio de San Agustín).

 

 

Semana Santa y Covid-19. Medidas preventivas

Las fiestas de primavera en general, y la Semana Santa en particular, se han visto duramente afectadas por la situación de pandemia causada por el COVID-19. Muchos son los sectores dañados por esta crisis, pues como ya hemos apuntado en algún  artículo, la Semana Santa lleva consigo un amplio elenco de oficios de los que derivan  innumerables puestos de trabajo, y con ello, gran parte del presupuesto de empresarios autónomos que centran su labor en torno a nuestra fiesta mayor.

Artesanos, orfebres, doradores, escultores, bandas de música, sastres de confección de uniformes, Consejo de Cofradías, hermandades, abonados de las sillas y palcos, hosteleros, restaurantes y un sin fin de profesiones, se han visto damnificados por la situación, teniendo en muchos casos intereses contrapuestos ; y les guste o no, están absolutamente condenados a entenderse.

Quizás ha llegado la hora, para variar, de remar en la misma dirección y mirar por el interés colectivo antes que por el particular. Pero TODOS.

Desde la declaración del estado de alarma, asistimos a una serie de comunicados, escritos, acuerdos y decisiones individuales que muchas veces encierran de manera velada un afán de revancha y ajustes de cuentas personales, y otras, una sed de notoriedad personal o profesional. Todo por un interés individual, sin mirar las consecuencias de esos actos, y si ello perjudica o no gravemente al prójimo.

Ante esta situación, echo de menos una serie de medidas colectivas para paliar los efectos negativos de esta crisis del sector. Propongo una serie de medidas económicas y sociales para reactivar y poder normalizar cuanto antes la situación.

 

  1. CREACIÓN DE PLATAFORMA DE AFECTADOS.

 

Incluir en esta plataforma todos los sectores y actividades de profesionales cuyo fin principal o su mayor parte del presupuesto derive de la Semana Santa tal y como se venía celebrando hasta nuestros días. Para ello, habría que establecer los mecanismos de control y justificación correspondiente para el acceso a la plataforma.

 

  1. ACUERDOS CON ENTIDADES FINANCIERAS PARA LA CREACIÓN DE LÍNEAS DE CRÉDITO.

 

No es ajeno al mundo financiero el hecho de llegar a acuerdos con determinados sectores de profesionales para conceder créditos personales en condiciones mucho más favorables que si lo hicieran a titulo particular. Con ello, todos los profesionales incluidos en este sector de la Semana Santa, podrían solicitar, si lo estiman oportuno, liquidez económica en optimas condiciones financieras.

 

  1. PARTIDAS PRESUPUESTARIAS EXTRAORDINARIAS.

 

Debe la Junta de Andalucia crear una partida presupuestaria de carácter extraordinaria,  para paliar los perjuicios recibidos en los distintos sectores dependientes de la Semana Santa. Es para ello indispensable la dotación de un fondo de reserva común para la solicitud de subvenciones reguladas y vigiladas por órganos autónomos.

 

  1. AJUSTES FISCALES PARA PROFESIONALES DEPENDIENTES AFECTADOS.

 

La mayor parte de los damnificados son empresarios autónomos que ven como sus obligaciones fiscales ahogan sus posibilidades de subsistencia. Y con ello, un gran número de puesto de trabajo que se pierden ante esta situación. Es necesario un acuerdo fiscal que permita el aplazamiento de las cuotas de autónomos, pagos fraccionados de Iva y permita mejorar sus condiciones fiscales hasta poder revertir la situación empresarial.

 

5. CONSTITUCIÓN DE MESAS DE MEDIACIÓN Y ACUERDOS DE SOLUCIÓN PARA PROBLEMAS ESPECÍFICOS.

 

Con el respaldo del Ayuntamiento y el Delegado de Fiestas Mayores, es necesario  establecer mesas de diálogo y negociaciones internas con los distintos sectores que puedan tener intereses en conflicto. Todo ello, dirigido por profesionales que de manera gratuita, y sin que tengan o hayan tendido pertenencia a ningún sector de los afectados,  (bandas, hermanos mayores, miembros del consejo, cargos publicos…), puedan llegar a acuerdos satisfactorios en los que haya el menor  perjuicio para los interesados. Partiendo de la base, eso sí, que todos tendremos que hacer concesiones por el bien común.

 

6. MEDIDAS DE REACTIVACIÓN DE TODAS LAS ACTIVIDADES.

 

Ante la situación de incertidumbre en la que nos encontramos, donde es difícil saber como podrán comportarse los distintos sectores cofrades hasta la definitiva erradicación   del virus, todos los interesados deben empezar a tomar medidas de reactivación de la actividad y así dinamizar su vuelta a la normalidad. Ejemplos como ensayos de bandas de música o costaleros, donde existe un mayor contacto físico y número elevado de participantes, exigen la toma de medidas de seguridad necesarias para minimizar el riesgo de contagio.

Con estas mediadas, y estando abiertos a otras que puedan proponer los distintos sectores sociales y profesionales, pero siempre partiendo de la solidaridad y el sacrificio común, podemos evitar que ciertas profesiones o ciertos sectores queden gravemente dañados. Con la ayuda de todos, es posible.

 

¿Tiene que abonar el Consejo el dinero de las sillas?

Tenemos que partir de un principio básico que en derecho se conoce como “pacta sunt servanda”: “los pactos se han de cumplir”. Este principio obliga no solo al cumplimiento sino que implica que cada parte asume los riesgos que corresponden a su cumplimiento, y que las partes tienen que indemnizar los daños causados por su incumplimiento. Este principio se ve limitado en los supuestos de caso fortuito y fuerza mayor, pero como ya ha establecido el Tribunal supremo, ha de tratarse de circunstancias que fueran totalmente imprevisibles en el momento de la contratación y que impidan por sí mismas la prestación. Y como remedio excepcional se interpreta de manera muy restrictiva.

Otra limitación para cumplir las obligaciones es la cláusula “rebus sic stantibus”, implícita en todos los contratos, y conlleva que un cambio totalmente imprevisible en las circunstancias puede llevar a la modificación o extinción de las obligaciones. ¿Se produce esta circunstancia como para aplicar esta cláusula y que el consejo devuelva el dinero? En mi opinión, la situación de pandemia no es suficiente para aplicar esta cláusula por diversos motivos:

En primer lugar, porque hay que estar a lo que diga la ley o el contrato. Este puede haber atribuido el riesgo a una de las partes aún para los supuestos imprevisibles e inevitables, y en base a esa autonomía de la voluntad, no se aplicarán esas reglas sino lo pactado de forma expresa o implícita. Y si leemos los estatutos del consejo, dicen literalmente «La suspensión de alguna o de todas las estaciones de penitencia por causa meteorológica o por cualquier otro motivo, no dará derecho a devolución alguna de dicha aportación». Por lo cual, las partes ya pactaron que los riesgos lo asume el usuario de presencia el discurrir de las cofradías y no el consejo.

En segundo lugar, porque tiene que haber un nexo causal entre la circunstancia y el incumplimiento. El TS reiteradamente exonera al deudor diciendo que para apreciar la imposibilidad de cumplimiento, exige que éste observe la debida diligencia haciendo todo lo posible para vencer la imposibilidad.

En tercer lugar, porque estas cláusulas están pensadas no para extinguir las obligaciones de las partes, sino para flexibilizar su cumplimiento si es posible. Por lo cual, y basándose en la buena fe que preside toda obligación, el efecto en principio tiene que ser la modificación del contrato para equilibrar las obligaciones, y solo en caso de imposibilidad la resolución de la obligación, en ambos casos sin indemnización por incumplimiento.

Lo dicho anteriormente es desde un punto de vista general, ya que entiendo que hay que apreciar cada caso por separado y siempre son posibles los acuerdos de las partes para incluso novación de las condiciones del contrato.

Protección cultural y fiscal para la Semana Santa

El notario y miembro del equipo de Cinturón de Esparto Rafael Bescansa, ha reclamado una protección fiscal de la Semana Santa en respuesta a la aplicación del 21% de IVA que lleva consigo el alquiler de palcos y sillas en la carrera oficial. El jurista pide a este respecto que la festividad religiosa por excelencia sea considerada como un “bien inmaterial cultural” y que, por tanto, el IVA aplicado a las citadas tribunas que usan los ciudadanos para ver las procesiones tributen a un máximo del 10%. Incluso deja abierta la posibilidad a la exención del IVA.

Bescansa afirma que no debería discutirse la aplicación del 10% de IVA a la hora de alquilar los palcos y sillas de la carrera oficial. Para defender la exención del impuesto el notario recurre al vínculo de acuerdos con la Santa Sede.

Así responde el jurista después de que Hacienda haya comunicado a todos los consejos de Cofradías de Andalucía, la obligación de repercutir el IVA a los usuarios de estas tribunas ubicadas en la carrera oficial. El detonante es la respuesta de la Dirección General de Tributos (V-3622/16) a una consulta formulada desde Murcia. La consecuencia, IVA para todos.

Hay que recordar, según detalla Bescansa, que las cofradías como entidades religiosas están sometidas a una serie de obligaciones registrales, censales, tributarias y a rendir cuentas ante la autoridad eclesiástica. Ahora bien, dependiendo de las características de la hermandad tienen que rendir cuentas sobre impuesto de sociedades y de donaciones. Todas las cofradías tienen además unos ingresos sujetos y otros no sujetos, entre los que se encuentra la cuota de los hermanos. Actividades como los ingresos de una cruz de mayo, una tómbola o la venta de medallas y estampas de sus titulares generan IVA y si alcanza una cuantía tendrían la obligación de tributar por sociedades.

San Francisco Javier procesionó por las calles de San Pablo

Una antesala de dimensiones épicas

Así se puede calificar al Sábado de Pasión en Sevilla. Seis cofradías que cada año demuestran que están a una altura digna de cualquier hermandad de días de penitencia. Sin discusión. Y de nuevo, con un tiempo maravilloso para poder disfrutar de la jornada sin tener que alzar la vista al cielo.

Un Sábado de Pasión de puro barrio, que se abre en Padre Pío, donde los casi 500 hermanos nazarenos pudieron realizar su estación acompañando a Nuestro Padre Jesús de la Salud y Clemencia y su querida Madre de la Divina Gracia, que es un bellísima talla de Álvarez Duarte, que se va ganando por derecho propio un hueco en el corazón de los sevillanos, y que estrenaba saya bordada en oro sobre terciopelo azul.

Alcosa es diferente, es un barrio con un color y un sabor especial todo el año, y en su día grande, se viste de gala. Y ayer lo demostró sin complejos. Todo El Barrio se entrega a su Cristo del Divino Perdón, que sin lugar a dudas ha encontrado una conjunción perfecta con la agrupación musical de Estrella de Dos Hermanas. Y del palio solo se pueden decir elogios. Con mayúsculas. Navarro Arteaga entregó a su gente una Virgen que es un portento, dulce, bella, y El Barrio le devuelve a su Virgen de la Purísima Concepción todo el cariño que posee.

Si pasa usted por Torreblanca un Sábado de Pasión entenderá muchas cosas que solo la Fe pueden explicar. Y yo, un servidor que les escribe, tuve la suerte que me lo enseñara un hermano que es amigo de la casa. Y por fin lo entendí. Una labor durante todo el año con los vecinos del barrio que es para quitarse el sombrero. Fe, amor, ayuda, humanidad, entrega…todo esto y mas definen a la hermandad de la Parroquia de San Antonio de Padua. Y este año es especial, ya que están inmersos en el XXV aniversario fundacional, y como no podía ser de otro modo ha sido ejemplar su estación de penitencia derrochando amor sus Titulares.

Si saltamos de barrio llegamos a San José Obrero. Tercer Nazareno de jornada. Y qué Nazareno¡ Su autor, Fernando Aguado, que era un niño cuando esculpió a Nuestro Padre Jesús de la Caridad, no puede sentirse más orgulloso de haber entregado al barrio una obra con una personalidad abrumadora, y que ayudado por Simón de Cirene, deja cada año un sello único que es difícil de igualar. Su Madre, Nuestra señora de los Dolores, tiene esa dulzura propia de las imágenes de Álvarez Duarte que simplemente ha cautivado a todo su barrio.

Una de las anécdotas de la jornada se vivió en La Milagrosa, donde la hermandad dio una lección de solidaridad, colaborando con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ante el derby que enfrentaba a los dos equipos sevillanos, y dando un ejemplo de compromiso con la ciudad, varió su itinerario para evitar mayores problemas. Dice mucho de la hermandad y muy poco de una ciudad que es la capital de Andalucía. En lo estrictamente penitencial, que es lo que nos importa, tanto Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente del Cedrón y María Santísima de Rosario hicieron las delicias y repartieron Fe a todos sus hermanos y a los fieles que se acercaron a contemplar su discurrir por Nervión.

La jornada terminaba en otro barrio con solera, San Jerónimo, donde cada Sábado de Pasión podemos maravillarnos ante el discurrir de Nuestro padre Jesús del Amor en su Divina Misericordia, que a pesar de su juventud, es una talla con muchísima fuerza que te llega a sobrecoger si la admiras de cerca. Y tras Él, María Santísima de la Salud, que estrenaba la bambalina frontal del palio, y que deja muy a la claras, el compromiso que la hermandad va adquiriendo con el patrimonio religioso y artístico.

Como ven, una jornada de barrios y contrates. Una jornada que ha brillado por su normalidad, por el bueno tiempo y por la Fe y el ejemplo que nos dan los cofrades de los barrios mas alejados de la zona céntrica. Barrios a veces algo olvidados, y sin embargo es el espejo donde deberíamos mirarnos mas a menudo.

El Cristo del Calvario, como cada Sábado de Pasión, se ubica ya en su paso procesional. Ahora sí, con la venia de Sevilla. Feliz Domingo de Ramos.

Viernes de Dolores de esplendor para iniciar la Semana Santa

Dice el refranero español : “quien de la fiesta quiere disfrutar, desde la víspera ha de comenzar”. Este es el perfecto resumen que se puede hacer de unos de los días mas bonitos del año. Viernes de Dolores. Sevilla. Vísperas. ¿Se puede pedir más en un cóctel de incienso, ruán, capas, esparto, cornetas y silencio? Sí, que el tiempo acompañe. Y acompañó.

Empezó la jornada mas esperada en El Barrio de Pino Montano, donde Nuestro Padre Jesús de Nazaret acompañado por la agrupación musical de la Encarnación deleitó, un año mas, a un barrio absolutamente volcado con su Cristo. Se ha convertido en un clásico el señor con su túnica blanca, los sones agrupación y su majestuoso misterio. Destacar el exorno floral del señor y de María Santísima del Amor y el nutrido cuerpo de nazarenos, que cada año va en aumento, lo cual dice a las claras, la buena labor que realizan durante del año.

Como novedad de la jornada destaca la primera salida procesional de Paz y Misericordia, ya que el año pasado, después de su incorporación al Viernes de Dolores, no pudo realizar estación de penitencia a causa de las inclemencias meteorológicas. Es de destacar la calidad de las imágenes, tanto del Cristo de La Paz como de su Madre, Nuestra Señora de la Misericordia.

Poco podemos decir de dos de las mas asentadas en el día, La Misión y Bellavista. Referentes. Estandartes a seguir. La primera ha conseguido que gran parte de los cofrades de la ciudad menos acostumbrados a moverse por los barrios, se desplacen para ver la cofradía de la parroquia de Santa María Claret. Y es que tiene muchos alicientes para estar llamada, quizás no en mucho tiempo a formar parte de la nómina de las de días penitenciales. Se nota el sello de José Manuel Bonilla lo mires por donde lo mires.

Bellavista por su parte es barrio puro, ilusión, devoción, Fe, cariño y amor por sus titulares. A destacar que la hermandad está celebrando el L Aniversario de María Santísima del Dulce Nombre. Y también su cortejo de nazarenos, casi 400. Para quitase el sombrero.

El anochecer en Sevilla un Viernes de Dolores tiene dos nombres y dos barrios. Pasión y Muerte y La Corona. Triana y Centro. Las dos hermandades mas “sobrias” de la jornada están adquiriendo un corte clásico y romántico que evoca respeto, sobrecogimiento e invita a la reflexión personal. La obra de Navarro Arteaga es sencillamente imponente. Magnifica talla que destaca entre sus cuatro hachones, que hacen que su austeridad, unida a su cuerpo de negros nazarenos, llame la atención ante la alegría a la que nos tiene acostumbrado el fervoroso barrio de Triana.

La Corona por su parte se está ganando el respeto de los cofrades con tendencia a cofradías de las llamadas de “silencio”. Ruán morado, alpargatas de esparto con tintes de madrugada, y cola en la mano, hacen que cada vez se acerque mas público por los distintos puntos de su recorrido, que dicho sea de paso, está escogido con un gusto exquisito. Poco me equivoco si en breve piden paso, y con todo merecimiento, por carrera oficial.

En definitiva, bendita normalidad. Bendita rutina.

Todo el equipo de Cinturón de Esparto quiere felicitar aquellas abuelas, madres, hijas, cofrades sevillanas, que se llamen Dolores (y entre ellas, la madre de un servidor).

Entrevista a José Pardiñas. Director de la Banda de cornetas y tambores de Nuestra Señora del Sol

Hablar de la Banda del Sol es sinónimo de música, de corneta dorada y brillante, de esencia cofrade, de tradición, de plumas blancas, de rampa del Salvador, de barrio puro, de torería musical, de Triana y en definitiva, de Sevilla. Pero últimamente y por circunstancias de diversa índole  hablar de la Banda del Sol es sinónimo de cierta convulsión cofrade y musical.

La banda se funda en 1975 gracias a Eusebio Álvarez Ossorio Rojas-Marcos con el fin de lograr la supervivencia del estilo musical de la Policía Armada, alcanzando su mayor esplendor bajo la dirección musical de Manuel Esteban Martín, que hace de la formación un referente musical a nivel nacional y por supuesto de la Sevilla cofrade e institucional. Es en la época de finales de los noventa y principios de dos mil cuando la Banda del Sol consigue un estilo musical inconfundible y una marcialidad en su puesta en escena que a día de hoy, ninguna banda ha logrado igualar.

No voy a entrar en su dilatada historia ni en su afán por conservar muchas de las tradiciones que a día de hoy perduran para disfrute de los cofrades, pues mi intención es poder dar algo de luz a la situación actual de cierta inestabilidad que vive la formación de azul y oro con sus características plumas blancas. Para ello tengo el placer de contar con su máximo representante, su director José Pardiñas.

¿En qué situación musical y directiva  se encuentra la Banda?

La Banda se encuentra desde hace 2 años inmersa en un proyecto musical y  como todo proyecto, entendemos que es un proceso lento hasta llegar a su afianzamiento como tal. Desde que comenzó se ha pretendido recuperar ese sello tan característico de siempre de la banda además de aumentar la calidad de la misma. Entendemos y pensamos que poco a poco se está llegando al objetivo marcado en un principio.

En cuanto a la dirección general, la Banda pedía un cambio. La Banda del SôL no es José Pardiñas ya que las personas estamos de paso. Uno intenta siempre lo mejor para la Banda y sinceramente yo solo no puedo llevar el barco. Hemos ampliado la dirección general con dos personas más: Pablo y Alejandro. Entre los tres nos dividiremos todo el trabajo y contamos también con un grupo asesor conformado por gente tanto externa como interna de la Banda. Además, estamos inmersos en negociaciones o conversaciones para traer a una persona que se encargue de las relaciones públicas.

En estos 14 años, uno aprende muchas cosas, he de recordar que yo me encontré una banda de 14 músicos y en mi caso no llevaba ni dos meses en ella cuando me encontré con la dirección. Desde que llegué a la misma, he tomado las decisiones considerando en todo momento lo mejor para la Banda.

¿Qué proyecto musical y formativo tiene la Banda del Sol?

 

PROYECTO MUSICAL

En lo musical hemos incorporado a Israel Jiménez Chozas de nuevo a nuestra corporación para que se una a Juanma y Álvaro. Con la idea de potenciar el fondo interpretativo de nuestras marchas hemos decidido introducir este año trombones de vara, que unidos a trompetas, tubas y bombardinos harán que ganemos sobre todo en una mejor afinación.

La dirección musical trabaja en nuevas composiciones que trasmitan esa evolución del estilo  Sol adaptado a los nuevos tiempos. Además de estar en contacto con diversos compositores de renombre para que nos compongan alguna marcha para añadir a nuestro amplio repertorio.

 

PROYECTO FORMATIVO

En este sentido hemos comenzado un proyecto nuevo, ilusionante, en el que sabemos que tenemos bastante que trabajar pues es un camino largo, pero en el cual confiamos plenamente pues se pretende realizar muchas cosas importantes. A grandes rasgos, del citado proyecto cabe destacar principalmente:

– Potenciar la relación con nuestras Hermandades

– Sacar todo nuestro valor como Banda del SôL

– Grabación de un nuevo disco

– Dar conciertos en lugares inéditos

– Culminando este proyecto con el estreno en 2020, de un nuevo uniforme (45 aniversario de la Banda)

¿Qué contratos tiene la banda para la Semana Santa de 2019? ¿Por qué cree que se le renueva solo un año en la Hermandad del Cerro?

Sábado de Pasión con La Agrupación Parroquial Tercera Palabra (Alcalá de Guadaira)

Domingo de Ramos en El Amor-Sagrada entrada en Jerusalén (La Borriquita)

Martes Santo con  la Hermandad del Cerro

Miércoles Santo Baratillo

Viernes Santo La O

Sábado Santo con nuestra Hermandad del Sol.

Ni que decir que la Banda no está parada y por supuesto estamos trabajando para volver a tocar todos los días de la Semana Santa en Sevilla.

 

La Hermandad del Cerro lleva 12 años renovando anualmente a la Banda, no es algo nuevo para nosotros. La unión que existente entre la cofradía del Cerro y la Banda es tal que siempre hemos contado con su total confianza. Es algo que llevamos a gala y nos sirve como aliciente para no bajar los brazos nunca. Ese apoyo siempre ha existido.

¿Cuál es el motivo por el cual la Banda del Sol ha perdido cierta relevancia en el panorama musical de nuestra Semana Santa?

Los motivos son muy dispares. Es verdad que desde 2011 hemos estado intentando dar con la tecla aunque a veces se nos ha resistido. Como hemos comentado anteriormente llevamos más de dos años trabajando de lleno en lo musical. El freno a una serie de instrumentos se puso porque no se veían adecuados para nuestra corporación, entre otras cosas, por la estética. Nos hemos considerado banda clásica y nos hemos regido por el patrón antiguo de banda de cornetas y tambores mientras otras bandas optaron por incluir nuevos instrumentos. Con el tiempo y asesorándonos por la dirección musical hemos aprendido que la evolución musical no esta reñida con el clasicismo y que ambas deben ir de la mano.

 

Mucho se ha hablado de lo acontecido con Eusebio,¿me puede dar su versión de lo sucedido y por qué rectifican su decisión? ¿Pensó en desvincularse de la Hermanad del Sol en algún momento?

Contamos con Eusebio para que nos ayudara y prestara asesoramiento, sobre todo por los valores que él cómo nadie sabe manejar en este mundo. Buscamos en este caso una figura acorde a la seña de identidad de la Banda el cual nos ayudase a dar forma y a proporcionarnos contactos para la realización de los numerosos actos que contamos en nuestro nuevo proyecto. En definitiva, se nombró a Eusebio como director artístico para proporcionar ese pequeño empujón, pero en ningún caso, ello significaría que fuera a convertirse en director general de la Banda. Puestos en contacto con la Hermandad del Sol nos informan de la situación personal de Eusebio con ella y se decide contactar con Eusebio para llegar a un acuerdo donde se desvinculará de la Banda. En todo momento, como director general de la Banda he valorado mucho más que este año se trabajara en un ambiente cordial y ameno y que por supuesto no fuera influenciado por problemáticas personales. Nunca Banda y Hermandad van unidas de la mano.

Se pierde la Hermandad de la Exaltación, acontece lo de Eusebio, no se les tiene en cuenta  para acompañar a hermandades como El Cautivo o Las Aguas, ¿ha pensado en algún momento en dimitir como director?

Sí, lo he pensado. De hecho he puesto mi cargo a disposición de la Banda y ellos me han confirmado en el cargo y pedido  que no dimitiera. Todos nos equivocamos alguna vez. Hoy en día tenemos el mismo número de Hermandades que en 2006, entiendo que de ahí no debemos bajar y os aseguro que estamos trabajando en ello. He de recordar que, bajo mi mandato, la Banda consiguió tocar de Domingo de Ramos a Sábado Santo en Sevilla, ni entonces fui tan bueno ni ahora tan malo.

Hasta aquí las palabras de José Pardiñas. Esperamos y deseamos que la Banda del Sol vuelva a estar donde merece, no sólo en lo musical sino en lo institucional. Toda la suerte del mundo para la formación cuyo lema inconfundible es «por Sevilla siempre». Que así sea.