El Cabildo de las Siete Palabras, aplazado por las indicaciones de Palacio

Tendrá que esperar. La posible sustitución de la Virgen de la Cabeza, una de las grandes incógnitas a resolverse en este atípico año cofrade que estamos viviendo, el segundo de la era Covid19, ha sido aplazada sine die ante las restricciones que seguimos viviendo por la pandemia.
Todo apunta a que esta decisión viene motivada por la irrupción de Palacio que, velando por el cumplimiento estricto de las normas de seguridad, y previendo que la asistencia al Cabildo General Extraordinario previsto para el próximo sábado 17 de abril iba a ser concurrida, teniendo en cuenta la importancia del asunto a tratar, habría entendido que el aforo de la Parroquia de San Vicente quedaría desbordado, con lo cual muchos hermanos asistentes, con derecho a voz y voto, no tendrían cabida en la celebración del mismo.
Por consiguiente, y tal como ha manifestado la hermandad en un comunicado, el Cabildo General Extraordinario donde se iba a decidir la posible sustitución de la Virgen de la Cabeza queda aplazado sin fecha, pendiente de encontrar una nueva en torno al mes de mayo o junio, en cuanto se encuentre un lugar que reúna las circunstancias de aforo óptimas para la celebración de tan trascendental Cabildo.

¡Vaya papeleta!

Está a mi lado mientras escribo estas palabras. La miro con el rabillo del ojo, temeroso de que ese rostro grabado en ella pueda hablarme, de que lo haga y yo no pueda entenderle. O simplemente no la miro por temor a no contener un llanto que duerme en el sueño engañoso de una caverna platónica.

Escribo sobre ella porque la tengo a mi lado, como la deseé durante años y ¡ay, mi desdicha! no es como yo la había esperado. No tendría que haber sido quizás tan bella y, en cambio, sí mucho más práctica, con un tamaño más pequeño, para ser doblada en el bolsillo, algo arrugada en la espera de unas colas de acceso al templo que hasta el momento solo puedo imaginar porque han sido vetadas a la realidad de mis ojos.

Escribo sobre ella en esta hora en la que todo empieza a vencerse, en la que no estoy cerrando la crónica del Miércoles Santo, como hice dos años atrás, en la que los días centrales de la Fiesta parecen diseñar otra Semana Santa, que pasará en un suspiro, que es lo que va desde la tarde del Jueves a la mañana de Resurrección. A esta hora en la que empezamos a recordar a Montesinos, Turina o Gómez Zarzuela yo escribo sobre mi papeleta de sitio.

Es un ritual precioso en nuestra Cuaresma el momento en que obtenemos nuestra papeleta. Una firma y un sello avalan nuestra condición de hermano penitente en el cortejo de la cofradía portando un cirio, una cruz o una insignia. Hace años que esperaba vivir ese ritual con mi hermandad de la Macarena, los mismos que llevaba deseando ponerme el antifaz morado bajo la mirada vigilante del Señor de la Sentencia.

Otros compromisos, otras devociones tan fuertes, tan arraigadas en mí como ellos “retrasaron” el momento. Luego vinieron aquellos años de promesa autoimpuesta, cuando me retiré temporalmente de la fiesta para volver a quererla con más ímpetu. Al fin, el 6 de enero de 2020, Melchor depositaba en mi hogar el regalo más deseado por mi corazón macareno: la túnica y capa blanca, el antifaz morado, los escudos, el cíngulo y hasta la botonadura de terciopelo aguardaban en el salón intercambiando entre ellos sueños de Madrugá.

Pero esos sueños se desvanecieron. Aquel año no hubo papeleta de sitio que obtener. Y la de este año, ¡ay! Me la trajo mi hermana como un presente. La papeleta de sitio simbólica con el rostro del Señor al que en unas horas debería estar acompañando por las calles de una ciudad que se resiste a conocer a un nazareno venido de pueblo que la quiere y la ama y se desvive por ella. Un nazareno que sólo puede imaginar qué se siente caminar bajo el anonimato del antifaz, contemplando las caras de expectación de quienes acumulan hasta horas para verlo a Él y, cómo no, a Ella, a la bendita Madre de la Esperanza.

Por eso, esta papeleta, un buen regalo del que estaré agradecido a mi hermana, madre de macarenos, es otro clavo de mi cruz de esta Semana Santa de vacíos y ausencias. Porque es una papeleta que me reconoce como hermano y nazareno del Señor, pero es un símbolo que me hace anhelar, desear con más fuerzas algo que se nos escapa en el tiempo y en el entendimiento. La túnica aún está por estrenar. Pero este año al menos tengo ya una papeleta de sitio, aunque ¡vaya papeleta!

Las hermandades continúan preparando una Semana Santa distinta

Las hermandades y cofradías de Sevilla atraviesan una Cuaresma diferente que les llevará a la segunda Semana Santa consecutiva sin pasos en la calle. Ya se conocen las decisiones que han tomado al respecto para sus días de salida algunas cofradías como Santa Marta, San Gonzalo o el Museo, que expondrán en veneración a sus imágenes en la jornada en que tendrían que haber realizado estación de penitencia, esto es, el Lunes Santo. De igual forma trascendió hace unos días la intención del Valle de montar los dos pasos de misterio y rezar un Vía Crucis a la hora de salida el Jueves Santo.

Progresivamente, son más los datos que se conocen de algunas hermandades y cofradías que estudian recordar su estación de penitencia y celebrar la Semana Santa de la forma más digna posible. Así, otra hermandad del Lunes Santo, la de Redención, ha anunciado que abrirá por la mañana de esa jornada las puertas de la Parroquia de San Ildefonso, donde se encuentra provisionalmente por obras en su sede canónica, para celebrar una misa de hermandad a las 10 de la mañana. Los devotos que lo deseen podrán contemplar a los titulares de la corporación durante todo el día salvo en el ejercicio piadoso previsto por la tarde que sustituirá a la estación de penitencia y al que, por tanto, sólo podrán asistir los hermanos. Se cerrará la jornada con el rezo de un Vía Crucis privado que se retransmitirá por internet a las 20:00 horas.

Novedosas son las noticias que llegan del viejo arrabal de San Bernardo. Allí la cofradía de los toreros recreará el mismo altar instalado en el año 1933, cuando la inestabilidad política de la Segunda República provocó que ninguna cofradía pudiera salir a la calle. Todo será igual y al mismo tiempo diferente ya que hay que recordar que aquellas imágenes titulares perecieron en el funesto incendio de 1936 y, por tanto, no son las que actualmente se veneran con la advocación del Señor de la Salud y la Virgen del Refugio. Desde el Viernes de Dolores podrá contemplarse este altar, teniendo lugar el Miércoles Santo a las 11:00 la tradicional misa previa a la estación de penitencia.

La hermandad del Calvario ha sido otra de las que recientemente ha aportado información sobre los cultos alternativos a su estación de penitencia. La corporación de la Madrugá celebrará un concierto con la coral y orquesta «Voce Magna» el Sábado de Pasión para recordar el traslado y la imponente subida del Crucificado de Ocampo a su paso. Además de su participación activa en la misa de palmas y en los Oficios de la Parroquia, la hermandad realizará a las 8 de la mañana del Viernes Santo un acto de piedad y oración, destinado a sus hermanos, que estará presidido por los titulares en el altar mayor, si bien el resto de la Semana Santa las imágenes permanecerán en su capilla.

 

Por su parte, en la Colegial del Divino Salvador, las dos cofradías de penitencia también preparan ya una Semana Santa diferente. Hace ya unos días se conoció que el Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén se encontrará expuesto el Domingo de Ramos a la veneración de los fieles con un montaje que recordará el pasaje de su entrada triunfal. También se encontrará a la veneración el Santísimo Cristo del Amor, que presidirá desde el altar mayor la Adoración de la Cruz en los Oficios del Viernes Santo. La hermandad de Pasión celebrará una eucaristía ante la Virgen de la Merced el Viernes de Dolores y el Señor estará en veneración en su capilla el Sábado de Pasión y el Domingo de Ramos, cumpliendo así con un culto establecido en las reglas de la Archicofradía. La imagen de Martínez Montañéz subirá a su altar el Lunes Santo tras una misa que recordará al traslado al paso que se realiza en esta jornada. El Jueves Santo, la imagen del Cristo de la Humildad y Paciencia estará expuesta a la veneración de los fieles. Finalmente, ambas hermandades participarán de forma activa en la Misa del Domingo de Resurrección al presidir las dolorosas del Socorro y de la Merced el altar mayor durante esta importante celebración litúrgica.

Los misterios del Valle, expuestos en Semana Santa

La hermandad del Valle ha comunicado su intención de presentar a sus dos imágenes cristíferas, el Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas y Nuestro Padre Jesús con la cruz al hombro, en sus respectivos pasos de cara a la próxima Semana Santa, como si ambos misterios fueran a realizar estación de penitencia a la Catedral sevillana.

La Virgen del Valle estará expuesta también de forma extraordinaria, aunque no sobre su paso de palio, que se encuentra en proceso de restauración en el IAPH. Los pasos de misterio presentarán una disposición diferente a la acostumbrada el día de salida, esto es, el Jueves Santo, con la intención de no entorpecer el aforo del templo en las celebraciones litúrgicas.

En este apartado, desde la cofradía de la calle Laraña señalan que en la mañana del Jueves Santo se celebrará una misa para los hermanos, mientras que se rezará el ejercicio del Vía Crucis por el interior del templo universitario a la hora en que la hermandad tenía prevista su salida procesional.

El Arzobispado impide celebrar la Función de la Esperanza de Triana en la calle Pureza

En la jornada de hoy se ha conocido que la hermandad de la Esperanza de Triana habría intentado celebrar su Función Principal de Instituto, que supone el culmen al Solemne Septenario en honor a su titular, Nuestra Señora de la Esperanza, en la calle Pureza, facilitando así que un mayor número de hermanos pudieran asistir a este culto tan importante en el que se produce la Protestación de Fe.
Sin embargo, la normativa emitida por el Arzobispado, y rubricada por Monseñor Asenjo hace unas semanas, que prohibía los cultos externos durante la Cuaresma y la Semana Santa habría ocasionado que la hermandad retrocediera con respecto a sus planes originales. La cofradía trianera ya contaba con el visto bueno del Ayuntamiento de la ciudad, que se habría comprometido a controlar el acceso a una calle aforada previamente. La corporación de la Madrugá tenía previsto celebrar un acto similar al que tuvo lugar el uno de octubre en la Plaza de San Lorenzo con la imagen del Señor del Gran Poder.
Finalmente, y teniendo en cuenta que estos cultos se celebran anualmente en la Parroquia de Santa Ana, la Función Principal de Instituto habrá de celebrarse en la Capilla de los Marineros, que cuenta con un aforo muy reducido.

El Casino de la Exposición acogerá una muestra de imágenes secundarias de la Semana Santa

Una nueva exposición ha sido anunciada para la próxima Cuaresma y Semana Santa. Se trata de una muestra que albergará las figuras secundarias de ocho de los misterios que procesionan en nuestra Fiesta Mayor.
Las imágenes de los misterios de San Gonzalo, la Macarena, la Esperanza de Triana, los Panaderos, la Amargura, la Trinidad, Jesús Despojado y una hermandad de Vísperas por determinar podrán contemplarse en el Casino de la Exposición en unas fechas en las que simultáneamente la ciudad acogerá otras exposiciones como la organizada por el Consejo de Hermandades en la sede de Cajasol, «In nomine Dei», que acogerá enseres de todas las cofradías de la nómina y también algunos procedentes de otras localidades y ciudades.

La Esperanza, en el Hospital Virgen Macarena

La entrada a la UCI del Hospital Virgen Macarena ha amanecido hoy con siete pinturas de la Virgen de la Esperanza que forman un mural con distintas perspectivas y estilos de la imagen mariana.
José Cerezal, Nuria Barrera, César Ramírez, José Tomás Pérez Indiano, Pepillo Gutiérrez Aragón, Irene Dorado y Javier Jiménez Sánchez-Dalp han sido los artistas que han contribuido a llenar de Esperanza los pasillos de un hospital que, en pleno recrudecimiento de la tercera ola de la pandemia, necesita a la Virgen María más cerca que nunca.

San Benito traslada a marzo los cultos de la Virgen de la Encarnación

La hermandad de San Benito ha trasladado a marzo los cultos de su titular mariana, la Virgen de la Encarnación. Unos cultos que se celebran normalmente a finales de enero, ya que la festividad de la Dolorosa, el 25 de marzo, suele caer en fechas próximas a la Semana Santa, e incluso en los propios días de la Fiesta Mayor de la ciudad.
El 25 de marzo es el Jueves de Pasión pero, al no haber procesiones de Semana Santa por segundo año consecutivo, la hermandad puede celebrar los cultos a su titular en las fechas correspondientes. Por ello, entre los días 22 y 24, la corporación del Martes Santo celebrará un triduo a su Dolorosa. Un triduo que culminará con la Función Principal el 25 de marzo, cuando tiene lugar la Anunciación del Señor.

Virgen de los Reyes regresa a San Esteban

Doce años después de su marcha, el nombre de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes vuelve a quedar ligado al de la hermandad de San Esteban, cofradía a la que acompañó durante dos décadas el Martes Santo.
La hermandad de la Puerta Carmona prescindió de su acompañamiento musical en 2010, cuando tomó el relevo otra Agrupación, la de Nuestro Padre Jesús de la Redención, que a su vez ha acompañado al misterio del Señor de la Salud y Buen Viaje hasta la fecha actual.
La llegada de una nueva Junta de Gobierno a San Esteban explicaría esta decisión de la cofradía. Por su parte, la Agrupación Virgen de los Reyes mantendría así tres contratos en la Semana Santa de la capital hispalense, al perder el pasado año el vínculo con el Carmen Doloroso.

Ricardo Suárez pintará el cartel del Vía Crucis de la Corona

El reconocido pintor Ricardo Suárez ha sido elegido por la Hermandad de la Corona como autor del cartel del Vía Crucis de Hermandades de la próxima Cuaresma.

La hermandad contribuye de esta manera a realzar un acto que contará con la inevitable situación derivada de la pandemia del coronavirus. Al encontrarse el titular de la cofradía en el interior de la Catedral, no será necesario realizar ningún traslado público. La intención del Consejo de Hermandades es celebrar este acto en la fecha tradicional, el primer lunes de Cuaresma, esto es, el 22 de febrero.