El puente del Pilar, antesala Gloriosa para el Señor

Sevilla deja atrás el puente del Pilar con unos días radiantes, con un termómetro que se niega a dejar los 30º en las horas centrales y con un puñado de actos cofrades que han concentrado al público que, de nuevo, se ha lanzado a las calles ávido de contemplar procesiones y actos de nuestras hermandades y cofradías.

 Comenzó este puente cofrade pronto, en la tarde del jueves 7 de octubre, día en que coincidiendo con su onomástica, celebraban sus cultos varias imágenes de Nuestra Señora del Rosario. Función Principal en San Julián, funciones en San Pablo y en Santa Catalina, veneraciones en la Macarena y en la Magdalena…y la Virgen de Montemayor que era trasladada a la Catedral para presidir el Pregón de las Glorias que, en la jornada siguiente, habría de pronunciar Rosa García Perea.

Acertaron plenamente quienes tomaron la decisión de aplazar a este mes, y no hasta el 2022, este acto que ha podido ser recuperado con la llegada de la nueva normalidad y que ha podido contar, como decidió el Consejo antes de que la pandemia lo truncara todo, con la Virgen de Montemayor, que fue acompañada por la Banda de Música de Nuestra Señora del Sol en un recorrido que regaló varias estampas para el recuerdo. No es acostumbrado ver a esta imagen por el entorno de la Alfalfa ni la Cuesta del Rosario, pero además pasó ante la sede de Cajasol donde se está celebrando la exposición Jubilar Rocío. Allí, el inigualable Cajón de Umbrete fue testigo del discurrir de la imagen mariana que buscaba el mayor templo de la ciudad. La Catedral volvió a acoger de esta manera un paso en su interior.

Tras presidir el pregón de las Glorias en la jornada del viernes 8, la imagen regresó a San Juan de la Palma en la mañana del sábado 9, con algo menos de público que a la ida, siendo muy significativo su tránsito por el andén del Ayuntamiento, donde fue recibida por las autoridades locales con una ofrenda floral.

Ese mismo sábado donde salieron también en rosario vespertino la Virgen del Rosario del Barrio León, en acto sustitutivo por la suspendida procesión, y la Virgen del Rosario de San Jerónimo, los pueblos de la provincia se vestían de gala. La mañana de Alcalá del Río fue radiante con una de las salidas extraordinarias de la hermandad de la Vera Cruz por el L Aniversario de la Coronación de la Virgen de las Angustias y, ya por la tarde, Santiponce y Benacazón celebraban las salidas procesionales de la Virgen del Rosario.  

El domingo amaneció en Pino Montano con la Virgen del Amor. La titular de la hermandad de Vísperas presidió un rosario de la aurora donde estuvo arropada por sus fieles hermanos, vecinos y devotos que arreglaron calles del barrio con flores de papel y arcos entre otros elementos decorativos. Y la tarde dominical tuvo un nombre propio: Encarnación. La titular letífica de la hermandad de la Cena regaló también estampas memorables al salir de la Iglesia de los Terceros, la sede religiosa de la mencionada exposición Jubilar Rocío. Poco después, se presentó ante las hermandades de Santa Catalina, con la que comparten grandes vínculos por el tiempo que vivieron todas las corporaciones bajo el techo de San Román. Cuando entró, ya en el interior del templo, sonó la marcha “Rocío” de Vidrié en una clara alusión a la exposición que está acogiendo en la iglesia y en homenaje a la devoción universal de esta advocación mariana.

Los cultos públicos de este puente se cerraron ayer martes 12 de octubre. El día festivo, el clima, el ambiente en la calle…se percibía en los sentidos algo palpable que, aun haciendo disfrutar al espectador de lo que estaba viendo, lo llevaba a San Lorenzo. Era inevitable pensar que faltaban cuatro días para que saliera el Señor. Y que ese acontecimiento estaba teniendo la antesala más apoteósica posible.

Las Glorias de esta jornada son tres rituales de ensueño que además cronometran el día: la amanecida y la mañana en los Humeros, en esas calles pequeñas y recogidas del entorno de San Laureano, arregladas para la ocasión y donde la Virgen del Rosario brilla con el reflejo del sol. La tarde con la Virgen del Pilar, que regaló otras estampas memorables: la salida desde San Leandro y pasar hacia Doña María Coronel ante la que es su sede, San Pedro, cerrada por obras. El crepúsculo avanza cuando la Virgen que conversa con Santiago busca San Juan de la Palma. Y la noche en Triana. Porque Triana se estaba haciendo de rogar en este regreso de la fiesta más grande de Sevilla y de nuestra vida. Y ayer por fin Triana regresó con Madre de Dios del Rosario, patrona de capataces y costaleros, que en este 12 de octubre avanza por la calle con el nombre de aquel que vio por primera vez la nueva tierra hace más de cinco siglos, buscando el encuentro con la más linda Estrella del firmamento de este viejo arrabal que vuelve a sentir en sus carnes el andar de los costaleros, el goteo de la cera, el estruendo de las cornetas y tambores, el amor de María a su pueblo…

Cuando el Gran Poder salga a la calle este sábado lo hará habiendo tenido la mejor antesala posible, con un fin de semana alargado en puente que además ha estado repleto de exposiciones, de cultos internos, destacando las veneraciones a las imágenes de Nuestra Señora del Rosario, y en el que dos filiales de la Virgen del Rocío, la de Sevilla el Salvador y la Macarena, han vuelto a celebrar su misa anual ante la Blanca Paloma. Esta última además realizó un rosario público con el Simpecado por las calles de la feligresía de San Gil el viernes 9. Y el mismo puente en que nos enteramos que, pronto, en las Vísperas de su Inmaculada Concepción, la Virgen que desveló a los Reyes del pasado estará también en las calles. Laus Deo.

Divina Sanadora

Llegaste a la plaza al mismo tiempo que el crepúsculo. Pero no ibas solo. En cada una de tus manos, aferrados a ellas como receptores de una nueva procesión que iban a descubrir, te acompañaban tus sobrinos, como lo hicieron en otras aventuras de incienso, costal y clarinete antes de que llegaran los tiempos de la zozobra.

Llegaste con cierta agitación, porque te había traicionado el tráfico. Y eso había alimentado el nervio latente por verla. Era tu primer encuentro en la ciudad con aquel armónico mundo arrebatado en el final de un invierno que se alargó demasiado tiempo.

La Virgen viene aún por la calle Amparo…pero cómo viene. Recuerdas que era una de tus citas favoritas del calendario letífico. Intentas desempolvar la maquinaria de tu memoria para acordarte del último encuentro con ella en la calle. Unos años coincidió su salida con unos viajes que te tuvieron fuera. Entonces no pensabas en la vulnerabilidad del ser humano, en que no habría por un tiempo ni viajes ni procesiones, en que el final de un invierno se alarga para congelar la llegada de la primavera.

No tarda la Virgen en llegar a la plaza pero estáis en el otro extremo. Le cuentas a tus sobrinos algunas curiosidades sobre ella, como ese lindo detalle del Adviento en que se retira al Niño de sus manos y se le coloca a la altura del vientre una O simulando el estado de Expectación. Porque esta Divina Enfermera que viene hoy para atender tus inquietudes, para ser punto de arranque en tu retorno deseado en el oasis hispalense, para ser el sueño que abre la puerta a volver a soñar en la Ciudad de Dios, también lleva con ella el nombre de la Esperanza.

La Virgen revira para saludar a las monjas y a los residentes del Convento Hospital del Pozo Santo. Allí, las monjas franciscanas entonan esa dulce plegaria que el santo de Asís dedicó a la Reina de los Ángeles. Al finalizar, una de ellas no puede resistirse y exclama ¡Viva la Divina Enfermera! No se contiene tampoco la plaza que responde entusiasmada y aplaude. El ambiente delata fervor, devoción y ganas de sentir, de vivir, de retirar la escarcha de todo aquello que fue congelado en el largo invierno.

Sabes que la siguiente chicotá será la del encuentro. No sabes qué va a pasar. Es tu primera procesión en Sevilla. Es la primera imagen que ves en las calles de la ciudad desde que en marzo de 2020 el Señor de la Salud de los Gitanos presidiera el Vía Crucis de las hermandades, en un acto con gran afluencia de público que parecía llevar un aviso. Esta chicotá será la que cierre ese vacío, la que quite la escarcha de la ausencia, la que empiece a sanar la herida. Y cuando la Virgen se levanta, suena esa marcha que, gracias a la versión adaptada de Esencia Flamenca, se convirtió en uno de tus himnos del confinamiento, Siempre la Esperanza. 

Porque esta Divina Enfermera que ya busca la Misericordia y la Plaza de Zurbarán es también Esperanza. Celebra su fiesta en el 18 más esperado del año. Y viene acercándose hacia ti, hacia tus sobrinos que no pierden detalle, con los sones de la armonía, del sosiego, de la calma después de la tempestad. Esos sones fueron timón al que aferrarse en los comienzos del invierno y lo seguirán siendo en medio de cualquier tormenta. Porque entre cualquier nube, entre cualquier sombra, puede estar el nombre de la Esperanza. Y que lo traiga la Divina Enfermera.

Pasa ante ti. Tus sobrinos preguntan por más detalles. Respondes con cierta voz entrecortada. Has tenido los ojos vidriosos, y hay un calor en tu interior que en nada tiene que ver con los ardores que desde hace unos días te incordian. ¿Cuánto tiempo sin tener una sensación semejante con las calles de la Ciudad de los Sueños por testigo? Hay Esperanza en tu interior, y alegría por el reencuentro. La Divina Enfermera ha sido una Divina Sanadora que ha quitado la escarcha del cuerpo de un hombre que pide a la Virgen aquello que mejor podemos pedir los cristianos. Y que ha tomado más trascendencia ahora que antes. Salud.

El Gran Poder acercará a los devotos la imagen del Señor

Entre las múltiples novedades con las que contarán los sucesivos traslados que realizará la imagen del Señor del Gran Poder con motivo de la Misión evangelizadora a los Tres Barrios se encuentra el hecho de que tanto los hermanos como los devotos de la imagen podrán portarla en estos actos.
Así lo ha comunicado la propia corporación de San Lorenzo en su página web, que pretende así dar la posibilidad de acercar tan importante imagen devocional a todo el pueblo sevillano. La hermandad ha detallado minuciosamente las condiciones que deben seguir quienes deseen participar de esta oportunidad.
Los devotos que no sean hermanos podrán participar cumplimentando la solicitud que figura en la página web de la hermandad, o en formato papel en secretaría, antes del día 2 de octubre, dándose especial participación a los vecinos de los Tres Barrios en los traslados de la imagen entre parroquias y en el regreso de Santa Teresa a la Catedral. Tanto los hermanos como los devotos que porten las andas deberán acudir al punto de relevo donde se les haya citado previamente. Los hermanos podrán solicitar su participación portando las andas en los dos traslados, siempre y cuando no perjudiquen a otros hermanos. Los devotos, solo en uno de ellos.
A partir del cinco de octubre la hermandad expondrá el listado con las asignaciones concedidas. Desde el día 6 al 13 se procederá al reparto de papeletas, salvo el día 12. Todos los hermanos mayores de 14 años podrán salir con cirio en los cortejos, que no serán superiores al de cincuenta parejas en los traslados, siendo ilimitado en el de regreso desde la Catedral.

Málaga prepara la exposición «El Verbo Encarnado»

La ciudad de Málaga continúa inmersa en los actos del Centenario de la Agrupación de Cofradías. Tras la exitosa exposición de enseres, que ha tenido que ser prorrogada varias semanas, el siguiente acto será la exposición «El Verbo Encarnado», que acogerá en la Catedral malagueña a varias de las principales devociones de la ciudad.
Estas imágenes serán trasladadas en andas por el camino más corto y entre ellas estará el Señor Cautivo, considerada la devoción principal de Málaga. Un traslado que tendrá lugar el 19 de septiembre a las seis de la mañana. Además de esta talla, estarán en otras naves del principal templo de la capital de la Costa del Sol las imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, la Virgen del Rocío, el Cristo de la Agonía, Jesús del Puente Cedrón, el Cristo del Amor, la Piedad, Jesús Nazareno de Viñeros y el Nazareno Redentor del Mundo.
Finalmente, la Magna extraordinaria prevista para finales de este mes de septiembre ha sido aplazada para 2022, a la espera de que remita la pandemia de la Covid19.

Las Cofradías y la Corona española: una mirada a la historia

Desde que en el año 1248, Fernando III Rey de Castilla y León, conquistase la ciudad de Sevilla, la vinculación de la Corona con la Iglesia hispalense, sus devociones y hasta con las hermandades que habrían de conformar la fiesta barroca de la Semana Santa, ha sido una constante en la historia. Desde entonces son varios los nombres de monarcas que aparecen, intencionadamente o no, relacionados con nuestras cofradías. Sus simpatías, sus decisiones, sus políticas o las de sus hombres de confianza, han quedado testificadas en el patrimonio y en la historia de muchas de nuestras devociones y hermandades. En las próximas líneas realizaremos una breve mirada a esta enriquecedora relación.

 

La cristianización y las Vírgenes fernandinas

 

Todos conocemos que la religión islámica no se caracteriza precisamente por representar figuradamente a su dios ni a su profeta. Ello explica que en la Isbiliya conquistada por Fernando III no existieran artistas del gremio de los escultores. Por tanto, las primeras representaciones de la Sevilla cristiana proceden de escuelas foráneas. Es el caso de la Patrona de Sevilla y su Archidiócesis, la Virgen de los Reyes. Una obra anónima del siglo XIII que responde a los trazos de la escuela francesa de Chartres. En torno a esta talla, como en otras de la época, giran mil y una leyendas, como aquella que señala que la imagen fue un regalo de Luis IX de Francia a su pariente Fernando III de Castilla y León. Un regalo entre reyes.

Otra de las leyendas en torno a su hechura sostiene que la Virgen se apareció en sueños al monarca castellano, que mandó hacer una talla de la Virgen María que la representara tal y como esta se le había aparecido, y que le acompañó durante la Reconquista hasta recaer finalmente en Sevilla. Hay quien sostiene que encargó diversas tallas de la Virgen sedente, explicando así el origen de otras imágenes marianas como la Virgen de las Aguas de la Parroquia del Salvador o la Virgen de los Sastres de San Ildefonso. No falta quien señala que la imagen que acompañaba al monarca era la Virgen de las Batallas, de la escuela de Reims, y que esta talla era la que realmente regaló Luis IX de Francia.

Las leyendas y la ausencia de fuentes muestran unos datos confusos acerca del origen de estas imágenes. No obstante, es obvio que la talla de la Virgen de los Reyes, de estilo gótico y entronizada con el Niño en su regazo, dejó tras de sí una estela larga, destacando entre todas las llamadas Vírgenes fernandinas, tomando su advocación por la vinculación, llamada a ser histórica, con el Rey conquistador, canonizado en el siglo XVII, y sus descendientes. El mismo monarca que hoy descansa a sus pies y al que se puede venerar en su magnífica urna en la Capilla Real de la Catedral. En el nacimiento de la nueva Sevilla cristiana está también el de una advocación que se hizo principal en la ciudad durante siglos, convirtiéndose en la primera imagen mariana en ser Coronada canónicamente en Andalucía (1904) y en recibir la Medalla de Oro de la Ciudad (1958).

 

La fundación de la Catedral de Triana

 

También descansan en la Capilla Real los restos de Alfonso X El Sabio, hijo de Fernando III. El monarca que, según cuentan, amenazó con masacrar a los moros de Axataf si estos destruían el precioso alminar de su Mezquita mayor (sobre el que se asienta gran parte de la Giralda) y también el que concedió a Sevilla el legendario NO8DO. No obstante, hay otro motivo por el que este rey castellano debe quedar en el recuerdo, ya que en su reinado se promovió la edificación de uno de los templos más importantes de la ciudad: la Parroquia de Santa Ana, conocida como la Catedral de Triana. Según cuenta Ortiz de Zúñiga, el Rey Sabio mandó construir este templo en acción de gracias tras haber sanado de una enfermedad ocular que lo mantuvo grave en Sevilla, solicitando la intercesión de Santa Ana ante el Señor. Fue en el año 1266 cuando se inició la construcción de esta Parroquia que siglos después se convertiría en el lugar donde las hermandades trianeras acudirían a hacer Estación de Penitencia y que hoy en día sigue siendo una referencia a nivel religioso, histórico y patrimonial en nuestra ciudad.

La Edad Moderna

 

Es en la Edad Moderna cuando empiezan a surgir las hermandades y cofradías de penitencia que conocemos hoy en día y que incluyen, en su nombre, el título de Real. Buscar el origen de la concesión de este título es igualmente confuso pero está demostrado que con Carlos I se concedió el título de Imperiala la hermandad de Guía al fundarse en 1522. Un título que aún conserva con mimo la hermandad de la Lanzada, heredera de aquella histórica corporación.

Y del primer Austria al último. Una de las vinculaciones más conocidas de la Casa Real y las cofradías sevillanas se haría oficial en el reinado de Carlos II, el primer monarca que ingresaría en la nómina de la hermandad del Santo Entierro (1694). Es correcto decir “oficial” porque la tradición ya unía a ambas instituciones. Para ello, habría que volver a remontarse a tiempos de Fernando III, ya que otra leyenda señalaba que el Rey conquistador fundó la hermandad tras encontrar la imagen de un Señor Yacente emparedado en la zona de la Puerta Real. Sea como fuere, tras Carlos II, todos los monarcas españoles ostentaron el cargo de Hermanos Mayores de la corporación.

 

El Siglo XVIII

 

Con el Siglo XVIII llega una nueva dinastía al trono español, la de los Borbones. Las primeras décadas de esta nueva dinastía transcurrieron sin grandes contratiempos para las hermandades y cofradías. El primer monarca de esta familia, Felipe V, situó la Corte en Sevilla entre 1729 y 1734, en el conocido como Lustro Real. Cinco años de prosperidad para la ciudad y sus tradiciones, entre las que se encontraba la Semana Santa. Así, el primer Rey Borbón y su familia pudieron asistir durante estos años a las procesiones y a la celebración de los Oficios que se desarrollaban en la Catedral.

En las primeras líneas de este reportaje señalábamos que las decisiones de algunos reyes han marcado el devenir histórico de nuestras hermandades. Así ocurrió en los años del reinado de Fernando VI, cuando se puso en práctica una Real Orden que intentaba controlar a la población gitana, que se ve obligada a asentarse en emplazamientos concretos. En este difícil contexto de persecución, encarcelamiento y apropiación de bienes nace en Triana la hermandad de los Gitanos.

Fue con el reinado de Carlos III cuando tomó fuerza el empuje de las ideas ilustradas, donde algunos personajes cercanos al monarca como el asistente Pablo de Olavide hacen frente al mundo de la Semana Santa y de otras tradiciones que representaban un pasado que no encajaba en el modelo ilustrado que habían concebido como necesario para el avance de la sociedad. Son tiempos complicados para las cofradías, cuyas reglas deben ser aprobadas por el Consejo Real de Castilla. No obstante, Carlos III concedió el título de Real a hermandades como la Mortaja o San Bernardo.

 

El plantón de Pepe Botella y el resurgimiento con Fernando VII

 

La Guerra de la Independencia contra Napoleón causó un impacto traumático en el patrimonio de nuestras iglesias y hermandades del que muchas no se recuperarían. El hermano del emperador, a la sazón Rey de la España ocupada, José Bonaparte, visitó Sevilla en 1810, mostrando su interés en conocer las procesiones de Semana Santa. Las cofradías, en parte por el daño que estaban causando las tropas francesas, mostraron su negativa a procesionar ese año y, a pesar de las amenazas de las autoridades correspondientes, solo tres aceptaron hacerlo: el Prendimiento, el Gran Poder y la Carretería, a las que “Pepe Botella” despreció quedándose en el Alcázar sin presenciar sus correspondientes procesiones.

Por el contrario, el reinado de Fernando VII fue una etapa de resurgimiento para muchas corporaciones. El monarca absolutista otorgó el título de Real a hermandades como el Amor, la Trinidad, los Gitanos, la Exaltación, el Gran Poder o el Museo. En este reinado juega un papel fundamental la mano derecha del monarca en Sevilla, el asistente Arjona, que contribuye a revitalizar la hermandad del Santo Entierro en calidad de Teniente de Hermano Mayor de la corporación, formándose un cortejo en cuyo diseño tuvo mucho que ver la mano del escultor Juan de Astorga.

 

Los Montpensier

 

Ya en la época liberal, Sevilla será la sede donde se instale la hija menor de Fernando VII y hermana de la reina Isabel II, la Infanta María Luisa y su esposo, el Duque de Orleans. Se forma así la corte chica de los Montpensier, personajes claves en la Semana Santa romántica. Tuvieron una notable participación en muchas cofradías, si bien no era con una intención meramente altruista pues conocían bien los Duques el prestigio que otorgaba en la ciudad ser parte activa de algunas hermandades. Fueron hermanos de la Carretería, del Gran Poder, de Pasión, una hermandad muy vinculada a los Borbones, de San Isidoro y de la Quinta Angustia.

Pero si hay una cofradía que siga los cánones románticos de la época de los Montpensier esa es la de Montserrat, de la que fueron nombrados Hermanos Mayores Honorarios. El palio de la Dolorosa es toda una constatación del gusto romántico de esos años. También es importante recordar el papel que jugaron los Duques en impulsar la celebración de los Santos Entierros Grandes de 1850 y 1854. En estos años recibirían el título de Real hermandades como Pasión o La Quinta Angustia.

 

La última Semana Santa de Alfonso XIII

 

La crónica del ABC de Sevilla firmada el 18 de abril de 1930 se hace eco de la presencia de Alfonso XIII en la Semana Santa hispalense. Apenas un año después el rey partía hacia el exilio ante la proclamación de la Segunda República. Fue esa la última vez que el monarca pudo presenciar los desfiles procesionales en Sevilla. Tras estar presentes en los Oficios, la Familia Real presenció el discurrir de las cofradías en la Plaza de San Francisco, si bien Alfonso XIII esperó el palio de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras en el Casino Militar de la calle Sierpes. Allí se incorporó a la presidencia hasta que el cortejo llegó al Ayuntamiento. Existe una conocida foto del monarca con vara y uniforme de gala, entre cuyas condecoraciones puede observarse el Toisón de Oro, ante el paso de la Dolorosa del Jueves Santo.

Las visitas reales en la Democracia

 

Juan Carlos I y su mujer, Doña Sofía de Grecia, realizaron su primera visita a la Semana Santa sevillana en 1963, siendo aún Príncipes de Asturias. Una visita que tuvo lugar un Miércoles Santo y que constaba de diversas reuniones con sectores económicos y otra serie de recepciones civiles. Los Príncipes visitaron a la hermandad de San Bernardo en su Parroquia, siendo recibidos por la Junta de Gobierno y el Párroco, el recordado José Álvarez Allende. Desde allí partieron hacia San Vicente para contemplar el discurrir, entre el público, de las Siete Palabras, llamando al paso de palio el Príncipe de Asturias. Finalizó la jornada el joven matrimonio real en la entrada del Baratillo.

La primera visita en Semana Santa como Reyes de España la realizaron en el año 1984, con sus hijos como acompañantes, presenciando los desfiles procesionales del Jueves Santo desde uno de los balcones de la Biblioteca Municipal, y presidiendo el Palco principal durante el transcurrir de Pasión, a cuya nómina de hermanos pertenece Juan Carlos I y a la que está unido por vía materna. Ya en la Madrugá presenciaron la salida de la Macarena y el paso del Gran Poder, de nuevo, en los palcos. Otras hermandades de la jornada como la Esperanza de Triana o Los Gitanos recibieron la visita real el Jueves Santo por la mañana en sus respectivos templos. El Viernes Santo por la tarde, Juan Carlos I regresó a los palcos para presidir el discurrir de la hermandad del Cachorro.

Otra visita importante de los Reyes de España tuvo lugar en 1992, cuando asistieron a la exposición «Los Esplendores de Sevilla” con motivo de la celebración de la EXPO de 1992 y el V Centenario de la Evangelización de América. En concreto, los Reyes presenciaron los pasos expuestos en la muestra “La Pasión” de la Parroquia del Salvador, entre ellos el del Nazareno de Montañés. Aprovechó Don Juan Carlos la ocasión para orar ante el sepulcro de sus abuelos maternos, en la Capilla Sacramental. A la Parroquia del Salvador regresó el monarca en octubre de 2008 para admirar la restauración realizada al segundo templo de la ciudad.

Por su parte, los Duques de Lugo, la Infanta Elena de Borbón y su entonces esposo Jaime de Marichalar presenciaron los cortejos procesionales del Jueves Santo en 2002. La lluvia ocasionó que sólo pudieran contemplar la Quinta Angustia y el Valle, aunque pudieron presenciar sin sobresaltos la salida de la Macarena en el balcón de la Basílica.

En el recuerdo reciente está la visita que Felipe VI, en la que era su primera Semana Santa como monarca, realizó el Lunes Santo de 2015. Aunque estaba destinada a ser una visita de índole empresarial, finalmente el rey hizo un hueco en su agenda y presenció el paso del Cautivo de Santa Genoveva por el Parque de María Luisa. Luego visitó los pasos del Museo y del Santo Entierro, donde fue recibido en calidad de Hermano Mayor. Presenció desde el palquillo de la Campana el palio de la Virgen del Rosario de San Pablo y los dos pasos de Redención, tocando el martillo del palio de la Virgen del Rocío tras admirar la potente voz de Manuel Cuevas en aquella saeta improvisada que decía aquello de “…orgullo debes tener/Rocío de mis entrañas/ que a ti te venga a ver/y hasta el mismo Rey de España”. De ahí, el monarca acudió veloz a la Parroquia de San Andrés para presenciar el paso de Santa Marta antes de su salida.

Y así es cierto que, hasta los mismos Reyes de España, con intención o no, han dejado su nombre en la Historia de una fiesta que hace honor a la Pasión, Muerte y Resurrección del Rey de Reyes. Mucho más se podría escribir acerca de la vinculación de monarcas y miembros de la realeza con nuestras hermandades y cofradías, con las imágenes que son las devociones de nuestras vidas pero también las de aquellos que han regido nuestro país durante siglos. Una vinculación que hunde sus raíces en la Edad Media, cuando un Rey que llegó a Santo conquistó una ciudad que abrazó de nuevo la cruz de la mano de la Virgen de los Reyes.

 

 

Bibliografía y fuentes consultadas

 

-ABC (editor), La Semana Santa según ABC de Sevilla, vol. I, III y IV, Sevilla, 2012.

 

-PASTOR TORRES, Álvaro. ROBLES, Francisco, Historia de Sevilla, Sevilla, Signatura Ediciones, 2006.

 

-PASTOR TORRES, Álvaro. ROBLES, Francisco y ROLDÁN, Manuel Jesús. Historia general de la Semana Santa de Sevilla, El Paseo Editorial, España, 2019.

La Resurrección saldrá en procesión extraordinaria en 2022

La Delegación de Asuntos Jurídicos de las Hermandades y Cofradías del Arzobispado de Sevilla ha dado el visto bueno a los cultos extraordinarios aprobados por el Cabildo General de hermanos de la Resurrección celebrado el pasado mes de junio, donde se trataron todos los puntos relacionados con el L Aniversario fundacional que tendrá lugar en 2022.

Así, la cofradía de Santa Marina podrá celebrar dos cultos extraordinarios de carácter público con sus imágenes titulares. El día 22 de mayo, la Virgen de la Aurora presidirá en andas el rezo del Vía Lucis. Cinco meses después, el 22 de octubre, el Señor de la Sagrada Resurrección protagonizará una salida extraordinaria en su paso. Aunque aún queda un tiempo prudencial para estas fechas, Palacio ha señalado la necesidad de no perder la referencia de la evolución de la pandemia de la Covid19, que condicionará la celebración de los mismos.

Entre otros cultos que conmemorán el L Aniversario de la corporación lasaliana se encuentran un besamanos y un besapiés extraordinario de ambos titulares, que se llevarán a cabo de forma conjunta en Santa Marina los días 19 y 20 de noviembre. Los actos terminarán el día 21 con una Misa de Acción de Gracias.

Fallece Joaquín Sainz de la Maza, ex Hermano Mayor de la Macarena y ex presidente del Consejo

En la tarde del 5 de julio de 2021, a la edad de 71 años, ha fallecido Joaquín Sainz de la Maza y Conesa, reconocido empresario y cofrade en la ciudad de Sevilla, llegando a ocupar varios cargos en el mundo de las hermandades.

Vinculado históricamente a la hermandad de la Macarena, comenzó su mandato como Hermano Mayor en la cofradía de San Gil en el año 1993 tras el repentino fallecimiento del entonces Hermano Mayor, José Luis de Pablo-Romero. Al ocupar el cargo de Teniente de Hermano Mayor, Sainz de la Maza pasó a Gobernar la hermandad en un mandato que se prolongó hasta 2001 y que estuvo plagado de éxitos, como la celebración del IV Centenario Fundacional con aquel memorable Pontifical de la Virgen de la Esperanza bajo el Arco y su posterior Procesión Extraordinaria por el barrio o la reforma de las Reglas que permitió a las mujeres hermanas vestir el hábito de nazareno, siendo la primera hermandad de la Madrugá en reconocer este derecho. La labor de Joaquín Sainz de la Maza fue reconocida en el año 2011 por la hermandad de la Macarena, que le concedió la medalla de oro.

Sin embargo, la vinculación de Sainz de la Maza con las hermandades no concluyó ahí. Pronto se ganó la confianza de Monseñor Asenjo, que le nombró delegado de Manos Unidas en Sevilla y lo situó en la Junta Rectora que durante tres años gobernó la hermandad letífica de la Virgen de las Nieves de Santa María la Blanca. Y finalmente desembarcó en el Consejo General de Hermandades y Cofradías, venciendo previamente en las elecciones a otro reconocido cofrade amparado por el éxito de su gestión, Enrique Esquivias. Apostó porque una hermandad de Vísperas presidiera el Vía Crucis, y lo consiguió con el Cautivo de Torreblanca en 2018, y porque una mujer diera el Pregón, si bien el nombramiento de Charo Padilla tuvo lugar ya con Antonio Piñero como Presidente en funciones de la institución pues motivos personales llevaron a Sainz de la Maza a presentar su dimisión del cargo en junio de 2018.

La muerte de Joaquín Sainz de la Maza ha provocado numerosas reacciones de las hermandades y cofradías de Sevilla que muestran sus condolencias por la pérdida de este recordado cofrade. Una de las primeras en reaccionar ha sido, como no podía ser de otra manera, la Hermandad de la Macarena, que publicaba el siguiente tuit: Lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro hermano Joaquín Sainz de la Maza, Medalla de Oro de la corporación, ex Hermano Mayor y macareno que siempre estuvo al servicio de su Hermandad desde distintos cargos y responsabilidades. Posteriormente la cofradía de la Madrugá ha publicado en sus redes sociales un Obituario de uno de sus más destacados miembros. El Consejo General de Hermandades y Cofradías, y la Esperanza de Triana, de cuya nómina también formaba parte Sainz de la Maza, también fueron de las primeras instituciones en reaccionar ante este triste acontecimiento.

Las hermandades de San Pedro se trasladan provisionalmente a la casa hermandad del Cristo de Burgos

Las hermandades residentes en la Parroquia de San Pedro, la Sacramental, la Virgen del Pilar y el Cristo de Burgos, se trasladarán provisionalmente a la casa hermandad de esta última con motivo de las obras que cerrarán su sede parroquial durante los meses estivales.
La casa hermandad de la cofradía del Miércoles Santo fue en su día una capilla de un convento fundado por los Trinitarios Descalzos. Actualmente desacralizada, en ella recibirán culto las imágenes de estas corporaciones y se celebrarán las misas diarias que habitualmente se desarrollan en el templo. El traslado de las imágenes se realizará en julio de manera privada.

El Gran Poder pone fecha a las Misiones evangelizadoras

La hermandad del Gran Poder ha establecido un hipotético calendario con las fechas en que se celebrarían los actos extraordinarios aplazados el año pasado como consecuencia de la pandemia de la Covid19. Una pandemia que aún podría condicionar estas nuevas fechas que, no obstante, ya han sido reservadas por la hermandad ante las autoridades competentes, esto es, el Arzobispado y el Ayuntamiento de la ciudad.
En concreto, las Misiones evangelizadoras con el Señor del Gran Poder arrancarían el 16 de octubre con el traslado de la imagen en andas desde su Basílica hasta los Pajaritos. Allí permanecería una semana, llegando a Las Candelarias el sábado 23 y una semana más tarde, el día 30, a la Parroquia de Santa Teresa. El viernes 5 de noviembre el Señor regresaría a la Catedral en andas. El día 6, ya sobre su paso, presidiría una solemne eucaristía, terminando los actos con la Procesión Extraordinaria a su Basílica.
Como se ha señalado anteriormente, será importante atender a la evolución de la pandemia, jugando un papel fundamental la inmunidad otorgada por las vacunas y su resistencia a nuevas variantes del virus, puesto que es previsible que los traslados del Señor del Gran Poder, cuyo impacto devocional es de sobra conocido, atraigan a multitudes de fieles.

Palacio autoriza atrasar la salida extraordinaria de la Candelaria

La hermandad de la Candelaria podría realizar los cultos externos extraordinarios por su Centenario fundacional en el último trimestre del año si las circunstancias sanitarias lo permitiesen. La Delegación de Asuntos Jurídicos para Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Sevilla ha dado el visto bueno para que la corporación del Martes Santo pueda celebrar el Vía Crucis del Señor de la Salud el 27 de noviembre y la salida extraordinaria de la Virgen de la Candelaria el 5 de diciembre.
De esta forma, la cofradía de San Nicolás de Bari, podría celebrar en la recta final de año, si los índices de inmunización de las vacunas se mantienen, los cultos extraordinarios que estaban previstos inicialmente para la pasada Cuaresma, en el caso del Vía Crucis del Nazareno hasta la Magdalena, y en el mes de junio, en el que estaba previsto celebrar el Pontifical en los Jardines de Murillo con la dolorosa de Manuel Galiano bajo palio. Un Pontifical tras el cual vendría la mencionada procesión extraordinaria, que con la nueva fecha establecida pasaría a realizarse en los prolegómenos de una de las fiestas más señaladas para la ciudad de Sevilla como es el Puente de la Inmaculada.