Dios te salve, Virgen de las Nieves

Es de bien nacidos ser agradecidos y por eso Benacazón entregará este sábado a Ella, a la de las Nieves, a su alcaldesa, una corona de amor de parte de todos sus hijos. La que merece, ni más ni menos.

Y es que igual de importante es agradecer, como pedir. Porque mucho implorar pero luego se nos olvida a veces reconocerle lo que nos concede después de muchos ruegos. La enfermedad que llega de repente pero que se pasa y se cura; los sinsabores y las lágrimas de la incomprensión y que Ella acaba secando con su pañuelo bendito; las ataduras, padecimientos, el sufrimiento sin respuesta pero para el que Ella siempre tiene palabras de consuelo; el anhelo que se sueña tanto, tanto que casi parece un ansia desmedida y que llega en forma de angelito rubio de ojos verdes.

Porque decir Nieves, es decir madre. Decir Nieves, es decir patrona. Decir Nieves es nombrar al salvoconducto por el que todos y cada uno de sus hijos, benacazoneros o no, caminan por la senda de la vida.

Qué lejos queda aquel día dónde ese pregonero pedía que fuese coronada, qué distante en el tiempo ese mayo de 2022 cuando se anunció la dicha. Y ya está aquí, y ya es mañana. Y Benacazón lo sabe.

Cómo está el pueblo con Ella. Cómo la quieren que han preparado todas y cada una de las calles por donde pasará con arcos, guirnaldas, banderas, con plegarias que le regalarán en forma de sevillanas, de muchas sevillanas.  San Pedro, San José , el Rubio o el Carpio acogerán a la Virgen con inmensa devoción, de la que sale de dentro, de esa de la lagrimilla que brota y que no se puede evitar.

Benacazoneros de todas las generaciones aguardan el día de mañana con la felicidad incontenible del sueño que se cumple. Con la ilusión de devolver una forma de amor como pocos conocen. Los que la verán desde allí arriba porque ya gozan bajo el amparo de su manto (aunque mañana pase por su casa), los que están aquí y que se van a encargar de no dejarla sola ni un solo segundo y de ser testigos para mostrar a los que están por venir (muchos veracruceritos, soleaeros, rocieros) cómo se quiere a María en Benacazón.

Disfruten y guarden en los fotogramas de su memoria lo que va a ocurrir mañana y recuerden, la Virgen, siempre la Virgen.

“Por Patrona te aclamamos

con rendida devoción.

Danos Madre, te rogamos,

tu celeste bendición”

Sevilla, venia concedida

Sevilla comienza hoy a levantar el telón de la fábrica de los sueños. La luz empezará a pedir la venia de una ciudad que espera paciente el último sprint hasta llegar a la semana anhelada y aunque en la calle parezca que nada ocurre, todo será ya distinto.

Quizá, a simple vista, nada cambie pero lo cierto es que nada vuelve a ser igual. 40 días y 39 noches. Eso es lo único que nos separa de una semana que para el ritmo de nuestra vida pero no quieran correr, balón al suelo que mientras aún queda mucho por disfrutar.

Tiempo de vía crucis, de besapiés y besamanos. Funciones principales, quinarios, septenarios e incluso triduos preparatorios y mientras tanto, las casas de hermandad como el camarote de los hermanos Marx.

Los mayordomos ajustando cuentas como quién se faja para cargar kilos, los secretarios preparando las hojas informativas y las publicaciones que deben llegar, los de cultos con más trabajo que los Reyes Magos, los priostes montando altares y fundiendo la cera, los diputados mayores de gobierno parando en casa solo para dormir y ojo, no es exageración, lo dice una que lo ha vivido en sus carnes. Que si horarios, que si recorridos, que si minutos arriba y minutos abajo, que si podamos árboles de esta zona porque va a dar el palio, que si deberíamos abrir los tramos en este punto o comprimirlos para que los pasos no se descuelguen, que si ahora nos tenemos que reunir con todo el equipo para que el día de marras salga perfecto (o al menos en intención).

Hoy es todo. Hoy es Miércoles de Ceniza y empezamos a tachar días para una semana que cuenta el tiempo al revés, que diría Carlos Herrera. Hoy nuestro pulso comenzará a latir distinto, quizá al ritmo de la Centuria Macarena con ‘Abelardo’ o al del tambor destemplado de Tejera. El movimiento acelerado en las tintorerías, que si dalmáticas por aquí, que si túnicas y antifaces por allá. Sus madres que les vuelven a repetir como cada año que los botones y las cosas se las preparan ustedes, que son ya muy mayorcitos y que luego lo dejan todo para última hora.

El cosquilleo cuando vas por la calle y hueles a incienso o escuchas alguna marcha en un coche y sin querer, se te escapa la sonrisa tonta como la de quién está enamorado y sabe que está a puntito de ver a esa persona porque lo nuestro con la Semana Santa es una verdadera historia de amor, de las eternas, de las que perduran, de las que no tienen fecha de caducidad y de las que nos ponen las mariposas en el estómago y es que, admitámoslo señores, no hay nada más bonito que querer y saber a ciencia cierta que nos corresponden y en eso, Ellos, tienen cum laude.

Antes que nos demos cuenta, escucharemos vencejos y veremos como la luz quiere ganarle minutos a las noches que están por venir. Esa luz, justo la que imaginan, la que se les acaba de venir a la cabeza, la que ya intuyen sus ojos y les hace saber que ya viene, que se abre camino y que llega para ser efímera pero intensa.

Sevilla, despierta y ve pidiendo paso como solo tú sabes hacerlo, a través de los sentidos.

Hoy comienza todo.

“Hombre, acuérdate de que polvo eres y que al polvo volverás” Génesis, 3:19

De aquellos polvos, estos lodos

¿Diríais que el karma existe? Sin duda yo digo sí pero sí rotundo y cuando lo queremos negar, a veces, hay hechos que se empeñan en recordarnos que tenemos que tener excesivo cuidado con las decisiones que elegimos. Negar una ayuda puede acarrear consecuencias a la larga, no querer dialogar puede traer efectos altamente negativos e incluso, mirar para otro lado, llega a ser totalmente contraproducente, sobre todo si se trata de determinaciones que afectan a grupos humanos.

Queridos, hablo ni más ni menos que de nuestra maravillosa Madrugá. Reuniones por aquí, reuniones por allá, entrevistas en prensa, titulares morbosos, frases sentenciadoras y por supuesto, lo que ya está a la orden del día en nuestra querida Semana Santa, los comunicados.

Esta vez le ha tocado el turno de rebelarse a la Hermandad del Gran Poder. Pongamos en antecedentes. Una jornada catastrófica, inmovilista y sin aparentes ganas de encontrar solución a los cruces, las entradas tardías en Campana, los rodeos abusivos. La Madrugá de 2023 va a ser por imposición, sí, por imposición del Consejo ya que las propias hermandades han sido incapaces de ponerse de acuerdo entre ellas ¿y qué hacen los que dirigen el cotarro? Decretazo que te crió. El Gran Poder dará una vuelta por el Arenal discurriendo por calles como Adriano y Santas Patronas para llegar a su templo, mientras que la Esperanza de Triana lo hará por Zaragoza, plaza Nueva y Tetuán para llegar a Campana y así solucionar el tapón que cada año se forma en San Pablo con las dos hermandades.

Pero nunca llueve a gusto de todos y es que esta orden del Consejo ha dado ya más de un quebradero de cabeza a la corporación de San Lorenzo que, en su última hoja informativa, ha mandado una carta a los hermanos comunicando sentirse víctimas de una tremenda “injusticia”. En esta ruptura de silencio la hermandad considera que “el Consejo ha propiciado el traslado de los problemas de una hermandad a otra con un «quítate tú, que me pongo yo»; solución que solo podemos calificar, además de injusta, como conservadora, de consecuencias no suficientemente ponderadas y sin utilidad para el fin que se pretende».

¿Y si todas hubieran cedido? ¿y si se hubiera llegado a un consenso previo? ¿y si el decreto para no salir antes de las 00 se rompiera? ¿y si se hubiera evitado un “por hué”?. Un total de 720 permutas entre las seis hermandades de la Madrugá y solo 15 con viabilidad pero ¿realmente no ha existido el interés para llegar a acuerdos entre los distintos hermanos mayores? Permítanme que piense que, efectivamente, no ha existido por H o por B. Seis hermanos mayores incapaces de llegar a alguna conformidad entre ellos, y que además han roto el buen espíritu entre las corporaciones, propiciando que los de San Gregorio tomen partido y decidan dar un golpe en la mesa “solucionando” parte de la jornada.

¿Ganan las hermandades con la medida? ¿Gana el Consejo colgándose la “medalla” del desenlace? ¿Se habrán caído ya las caretas?
Quizá, si se hubieran arreglado esos polvos sin meter a nadie de por medio, ahora no se verían enfangados en el lodo más denso.

No olviden que el karma se hace presente siempre aunque ya creamos que nos vamos a librar. Así que tengan mucho cuidado con las decisiones que llegan a tomar. A veces pueden ser determinantes.

Estrella Carreño