El Santísimo Cristo de las Cinco Llagas. Historia de un cambio

Desde las primeras reglas de la Hermandad de la Esperanza Trinitaria, ya en 1555 se habla de la advocación de las Cinco Llagas del Redentor. La primitiva efigie del Crucificado de las Cinco Llagas, realizado con múltiples materiales, como, madera, pasta y telas encoladas datado en el siglo XVII y de autor anónimo, sufrió a lo largo de los años varias restauraciones, con el fin de consolidarlo, hasta el punto de que los expertos acordaron que no resistiría futuras restauraciones y pondría en serio peligro la integridad de la imagen, durante sus salidas procesionales. Esto llevó a la corporación del Sábado Santo a plantear la sustitución de sus Titular.

Actualmente esta imagen del Crucificado se encuentra en las dependencias de la Casa de Hermandad trinitaria.

Para la sustitución de su Titular la Cofradía contó con bocetos de Luis Álvarez Duarte y Luis Ortega Bru, trabajos ambos que no convencieron a la comisión formada por miembros del Consejo de Hermandades y Cofradías. Realizando el encargo el escultor sevillano Manuel Hernández León, en el año 1979, bendiciéndose el nuevo Crucificado en 1981 por el Cardenal Bueno Monreal. La talla estaba realizada en madera de cedro policromada. Pero de nuevo esta imagen fue sustituida al año siguiente debido a su desproporción respecto del resto de imágenes que forman el misterio. Media (1,80m).

La solución vino de la mano del mismo imaginero quien realizó un nuevo Cristo al año siguiente. El nuevo Crucificado no difería del anterior. Sus dimensiones evidentemente menores (1,65m) integraban la talla en el misterio de forma más adecuada. Como novedad esta imagen tenia taladradas las muñecas en vez de las palmas de las manos. El pie izquierdo montaba sobre el derecho, y la cabeza quedaba inclinada hacia la izquierda. Esta segunda imagen de Hernández León procesionó la tarde del Sábado Santo durante 20 años.

Actualmente este Cristo se encuentra en la localidad sevillana de Pedrera, en la parroquia de San Juan de Ribera, bajo la advocación de Piedad y Misericordia.

Habiendo transcurrido el tiempo, la imagen del Cristo de las Cinco Llagas no despertaba la devoción que la corporación perseguía, es entonces cuando en un cabildo extraordinario en 2001 se decide encargar un nuevo Crucificado esta vez sí al afamado escultor Luis Álvarez Duarte. Entregando al nuevo Titular de la Hermandad Trinitaria en 2002, talla realizada en madera de cedro real policromada, y cruz arbórea de madera de caoba del Brasil.

 

La historia de los titulares de las Cigarreras

La popular Hermandad de las Cigarreras, se funda en el convento de San Benito de Calatrava en el año 1563, en torno a la Imagen de Jesús atado a la columna y flagelado.

Es curioso que a lo largo de su historia la Hermandad ha contado con cinco titulares del Cristo de la Columna, y todas estas imágenes se conservan en la actualidad.

El primer titular de la Cofradía de las Cigarreras que procesionó, es obra del escultor hispano-flamenco Juan Giralte (1565). Esta imagen encargada al escultor por Gonzalo de León, se encontraba en el Monasterio de la Trinidad, hoy Basílica de María Auxiliadora antes de llegar la corporación del Jueves Santo. En el año 1578 la corporación abandona el convento de San Benito y se traslada hasta el templo trinitario, donde comienza a dar culto a este Cristo flagelado. Esta imagen sería el titular de la hermandad hasta su traslado al convento de San Pablo, a donde no se traslado la talla al no pertenecer a la hermandad. Por tanto recibió culto por parte de la Cofradía durante 11 años.

La imagen realizada en madera de cedro tallada y policromada, se presenta al Redentor sobre una peana y atado a una columna, de estilo manierista con claras influencias flamencas. En 1993 sufre una milagrosa restauración por Mauricio López Madroñero que salva a esta antiquísima talla de la desaparición. En dicha restauración se observaron indicios de anteriores intervenciones, en las cuales se elimina la corona de espinas, y se retalla el pelo para colocarle pelo natural.

En la actualidad se venera esta imagen en la Basílica de María Auxiliadora de la Trinidad.

Tras marchar de la Basílica de la Trinidad, la Cofradía se traslada hasta el Convento de San Pablo en 1589, donde se une con la Hermandad de Ntra. Sra. de la Antigua, pero solo estarán fusionadas durante 7 años y medio, y como consecuencia de esta ruptura la corporación del Jueves Santo se traslada a la Iglesia de la Orden Mínima de San Francisco, perteneciente a la desaparecida Parroquia de San Miguel. Este traslado se produce en 1597.

En todo este periplo, la Hermandad de Columna y Azotes, carecía de Titular, al no pertenecer a la hermandad el Cristo de Giralte. Es por ello que se decide contratar la hechura de un nuevo Cristo atado a la Columna, y el trabajo recae sobre el escultor Amaro Vázquez, y que es realizado en 1602 y que será a la postre en el Titular de la Cofradía que más tiempo ha procesionado, haciéndolo en dos periodos:

Primero, desde 1602 hasta 1892.

Segundo, desde 1940 hasta 1973.

La talla representa a Cristo maniatado a una columna, con una estatura de 1,65 realizado en madera de cedro policromada, de corte clásico, con semblante sereno, exento de dolor o padecimiento alguno. El estudio anatómico es pormenorizado, se presenta la efigie en un contraposto con el pie izquierdo adelantado. El paño de pureza tratado con naturalidad en sus pliegues, así como el trabajo de la cabellera y de la barba en el cual muestra un cierto hieratismo, alejado del movimiento imprimido a las esculturas barrocas. El movimiento de la imagen viene dado por la posición de los brazos, que obliga a la imagen a girar el torso desde la cadera.

En la actualidad, esta talla se encuentra en las dependencias de la Hermandad.

Este Titular fue sustituido por una imagen de Cristo azotado atribuido a Pedro Roldan.

El tercer titular al que se le rindió culto por la corporación, es el Cristo de la Columna que hoy en día se encuentra en la localidad onubense de Hinojos.

En 1892 el Arzobispo de Sevilla, cede a la Cofradía de Columna y Azotes, una imagen de un Cristo flagelado procedente del desaparecido convento del Pópulo, y que se encontraba en la parroquia de la Magdalena. La talla de gran mérito, de estilo barroco sevillano, fechada a finales del siglo XVII, principios del siglo XVIII. Realizada en madera de cedro, y está atribuida al maestro Pedro Roldán. La imagen que procesionó hasta 1916, presenta a Cristo atado a una columna de fuste bajo, lo que obliga a un escorzo apareciendo encorvado y con las piernas semiflexionadas. La sagrada imagen de bellas facciones y cuidada anatomía, fue sustituida debido al creciente deseo de los cofrades de contar con un titular en propiedad y que no fuese cedido para minimizar el problema de una hipotética reclamación para que fuese devuelta.

Ante el deseo de poseer una talla de Cristo que fuese propiedad de la Hermandad, ésta contacta con el imaginero Joaquín Bilbao para que realizase el titular de la corporación. En abril de 1916 se bendice la nueva Imagen de Cristo flagelado, bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús del Dolor. A pesar de las buenas críticas vertidas sobre la nueva imagen, la monumentalidad de la talla (1,89) crea un cierto descontento entre los cofrades. El modelo iconográfico más cercano quizás al espíritu de Rodin imperante en la época, que al estilo barroco sevillano.

Esta Imagen de Cristo flagelado de gran realismo, ofrece su pecho mientras entorna fuertemente los párpados tras recibir los latigazos. Las manos están atadas a una columna de fuste bajo y situadas detrás del cuerpo, la posición de las piernas abiertas con la derecha ligeramente atrasada con respecto a la izquierda, dan dinamismo a la talla. La imagen aparece desnuda evidenciando un exquisito conocimiento de anatomía por parte del autor, tan solo se cubierto por la cintura de la túnica purpura.

A pesar de ser una soberbia talla, ésta se retiró finalmente en 1937, por no ser del agrado de los hermanos y sevillanos en general. Su gran problema siempre fueron las dimensiones, lo que intentaron solventar incluso embutiendo la peana en el canasto para disimular su tamaño. La imagen que sustituyó a esta de nuevo fue la de Amaro Vázquez que tras 21 años sin procesionar lo volvió a hacer hasta 1972. En 1973 Ntro. Padre Jesús del Dolor, vuelve a procesionar, esta vez solo en el paso sin misterio tan solo alumbrado por cuatro hachones, tras esta aparición fugaz en aquella Semana Santa, sería sustituida por la actual.

En 1974 llega a la Capilla de la Fábrica de Tabacos la Imagen de Cristo atado a la columna que talla el artista de Carmona, Francisco Buiza. Esta viene acompañado del misterio compuesto por dos sayones que azotan al Señor y un Centurión romano que contempla la escena.

Se trata de una talla que representa a Cristo atado a una columna de fuste bajo. Cristo se sitúa a la derecha de la columna encorvado ya que sus manos aparecen amarradas a una argolla que hay en la parte superior del fuste. La pierna izquierda está adelantada, mientras que el pie derecho aparece con el talón ligeramente levantado, dando así dinamismo a la escultura. El estudio anatómico es pormenorizado, destaca la finura de las manos. La cabeza está girada ligeramente hacia la derecha, con una amplia cabellera que cae en amplios mechones a ambos lados del dulce rostro que a pesar del castigo muestra una mirada serena. La desnudez es cubierta en la cintura con un paño de pureza anudado por una cuerda gruesa dejando al descubierto la cadera derecha.

Esta portentosa imagen procesiona desde entonces en la tarde del Jueves Santo sobre un paso neobarroco compuesto por cartelas, y es acompañado por un misterio tallado por el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga.

El último titular incorporado a esta Cofradía, el Cristo de la Púrpura, viene a rellenar el hueco dejado por esta advocación, que procesionó en esta hermandad hasta el año 1874. Esta antigua imagen, desgraciadamente desaparecida, representaba a Cristo tras recibir el castigo del flagelo recogiendo sus sagradas vestiduras.

Esta talla representa a un Cristo arrodillado con las manos en el suelo recuperando su túnica, se perdió su rastro en 1904 cuando la hermandad la entrega al escultor Emilio Pizarro Cruz a cambio de que realizara un San Juan Evangelista, que a la postre nunca llegó. Se cree que este artista modificó totalmente la imagen reconvirtiéndola en un Cristo caído, lo que hace que a día de hoy sea prácticamente imposible su identificación.

Es por tanto que en el seno de la Cofradía cigarrera existía el anhelo de recuperar esta advocación para Sevilla, y de ahí la nueva obra de Navarro Arteaga.

Representa a un Cristo recogiendo sus vestiduras con la rodilla derecha apoyada en el suelo y la pierna izquierda completamente flexionada. Con la mano izquierda se agarra al fuste de la columna, que se sitúa a la izquierda de Cristo, y con la mano derecha cruzada sobre el cuerpo intenta recuperar la túnica. Aparece desnudo tan solo revestido a la altura de la cintura por un sudario de pliegues angulosos y voluptuosos. La mirada está fija en el suelo, mostrando un rostro sereno, el cabello de la barba y cabeza es finamente tratado dejando al descubierto la oreja izquierda.

Esta imagen viene a engrandecer aún más si cabe el riquísimo patrimonio de esta corporación, la cual no tiene intención de procesionar en la tarde del Jueves Santo.

 

XXV Años de la llegada de la Amargura

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Amargura de La Rambla, fundada en 1603, posee una de las imágenes más valiosas de la historia del arte, Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra de Juan de Mesa, elaborada en 1622, que además es un referente devocional, y no solo a nivel local.

Desde hace 25 años posee y venera como cotitular a la Sagrada imagen de Nuestra Señora de la Amargura, que en 1991 había tallado, como una de sus primeras y más personales obras, otro gran referente de la imaginería contemporánea, Francisco Romero Zafra.

La Hermandad había estrenado en 1992, recuperando una tradición perdida, las imágenes de Santa María Magdalena y Santa Mujer Verónica, obras igualmente del propio Zafra.

Gracias a la medicación del capuchino Fray Ricardo de Córdoba, predicador de la Cofradía rambleña en varias ocasiones, un grupo de hermanos pudo ver en el taller de Romero Zafra esta Imagen y tanto impactó en ellos su belleza, su humanidad, sus expresiva mirada dirigida al cielo, su policromía de tonos nacarados,… Que decidieron adquirirla para donarla a la Hermandad.

Posteriormente, un Cabildo de Hermanos decidirá que esta Imagen sea la nueva Cotitular de la Hermandad.

Si el Nazareno es obra cumbre de la imaginería sevillana del siglo de oro, la dolorosa lo es, de la imaginería contemporánea.

En la Semana Santa de 1994 procesionará por primera vez siguiendo los pasos del Nazareno en la madrugada del Viernes Santo.

En años sucesivos se irá renovando su paso de palio con orfebrería de Santos Campanario y bordados íntegramente diseñados por Fray Ricardo y elaborados por Antonio Villar, vestidores ambos de la Sagrada Titular durante estos 25 años.

Por este motivo la Hermandad va a celebrar entre los meses de septiembre y octubre de 2017 una serie de actos para conmemorar esta efeméride, homenaje a aquellos hermanos (muchos fallecidos) que hace 25 años nos legaron a Nuestra Titular y que pretenden ser un vivo exponente del amor hacia nuestra Madre, la Virgen de la Amargura.

Los actos comenzarán el próximo día 29 de septiembre con un pregón o exaltación conmemorativa.

El sábado día 30 de septiembre tendrá lugar una salida extraordinaria con la Sagrada Imagen en un paso cuya estética ha sido compuesta especialmente para esta ocasión y recordará a los pasos letíficos.

Recorrerá las calles de La Rambla a los sones de la Banda de Música Maestro Paco Tenorio de Arriate (Málaga).

El día 12 de octubre tendrá lugar Función Solemne en honor de la Santísima Virgen, a cuyo término quedará expuesta en devoto besamanos.

Por último, el 13 de octubre tendrá lugar una conferencia conducida por Francisco Romero Zafra y Antonio Villar Moreno (imaginero y vestidor, respectivamente), personas muy ligadas a nuestra Titular.

 

Origen y significado de la Festividad del Corpus Christi

Estando en los umbrales de uno de los Jueves del año que relucen más que el sol, quiero traer hoy aquí, este artículo con el objeto de difundir el origen, culto, y significado de la Festividad del Corpus Christi.

 

Este día también conocido como «El día del Señor», o Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, es una de las festividades más recientes, tiene su origen en el Siglo XIII, y surgió como reacción a las herejías que dudaban de la real presencia de Jesucristo en la Eucaristía. A partir de entonces se proclama dicha realidad con procesiones y alabanzas por las calles la presencia real de Cristo en las especies del Pan y del Vino.

 

Su día de celebración es el Jueves siguiente a la fiesta de la Stma. Trinidad, y es día de precepto, es decir los católicos debemos asistir a misa.

 

Tras esta introducción voy a adentrarme en la época y circunstancias que rodearon el origen de esta festividad y así conocemos su Historia.

 

La Edad Media fue un periodo difícil y vergonzoso para nuestra Iglesia. El Señor nos permitió en la condición de Hijos Libres como somos, que sufriera corrupción y herejías. Estas eran expuestas por figuras fuertes dentro de la misma Iglesia, una de las más graves fue la duda que se sembró en cuanto a la presencia real de Cristo en la Eucaristía, ocasionando grandes confusiones y problemas de fe para muchos.

 

A finales del Siglo XIII surgió en Lieja, Bélgica, un movimiento Eucarístico en la Abadía de Cornillón fundada en 1124 por el Obispo Albero de Lieja. Este movimiento dio origen a varias costumbres eucarísticas, Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento, el uso de las campanillas durante la elevación en la Santa Misa y la fiesta del Corpus Christi.

 

Este movimiento surge en esta Abadía siendo la priora por aquellos años Santa Juliana de Mont Cornillón. La Santa nace en Retines cerca de Lieja, Bélgica, en 1193. Huérfana desde muy pequeña fue criada y educada por las monjas Agustinas de Mont Cornillón. Cuando creció profesó sus votos de religiosa y llegó a ser superiora de su comunidad. Murió el 5 de abril de 1258 en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.

 

Siempre anhelaba que hubiese una fiesta especial en honor al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, este anhelo se intensificó a raíz de una visión que tuvo en la que la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.

Entonces la Santa comunicó estas apariciones a Monseñor Roberto de Thorete, obispo de Lieja, también al Docto Dominico Hugh posterior Cardenal de los Países Bajos y al archidiácono de Lieja, y más tarde al Papa Urbano IV.

 

En esos tiempos los obispos tenían potestad para ordenar fiestas en sus diócesis, y Mons. Thorete quedó impresionado, y convocó un sínodo en 1246 para que se celebrara la festividad al año siguiente; al mismo tiempo el Papa ordenó que se escribiera el oficio para esa ocasión.

 

Mons. Roberto no vivió para ver su orden llevada a cabo, murió en 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez al año siguiente el Jueves posterior a la fiesta de la Santísima Trinidad. Más tarde un obispo alemán se encargó de difundir la festividad por toda Alemania.

En el año 1263, el padre Pedro de Praga, apareció de no se sabe donde, este sacerdote era un buen hombre de grandes virtudes pero a causa de la corrientes ideológicas que se desataron entonces, a las que me he referido antes, estaba teniendo grandes dudas de la presencia física de Jesús en la Eucaristía. Entonces comenzó una peregrinación hacia Roma para orar ante la tumba de San Pedro.

En su camino a Roma, hizo noche en la pequeña localidad de Bolsena, muy cerca ya a Roma con la intención de celebrar la Eucaristía en la Iglesia de Santa Cristina, y hacerlo en el milagroso altar de esta Santa, de esta forma buscaba la ayuda que necesitaba pidiendo, no a los hombres, no buscó esta ayuda fuera de su Iglesia sino que lo hacía a Dios Nuestro Señor.

 

Según su costumbre este sacerdote rezó previamente a la Misa, su súplica siempre era la misma que le angustiaba y le había llevado a realizar esta peregrinación, pidió fe para creer sin reservas en el Regalo que Jesús hizo a los hombre en la tarde del Jueves Santo en la Última Cena. Tras esta meditación comenzó la Santa Misa, como de costumbre y al llegar a la Consagración, elevo la Hostia y pronunció «ESTO ES MI CUERPO», en ese justo momento el pan ácimo (sin levadura) comenzó a brotar sangre que cayó sobre el corporal, entonces el padre Pedro de Praga envolvió la hostia en el corporal y lo dejo sobre el altar.

El Papa Urbano IV, por aquél entonces, tenía la corte en Orvieto, al norte de Roma, y muy cerca de Bolsena, el sacerdote entonces acudió al Santo Padre para contar lo sucedido. Entonces el Papa envió inmediatamente a un obispo a comprobar lo sucedido y mandó que le trajesen la hostia envuelta en el corporal, esta procesión de la venerada reliquia se produjo el día 19 de junio de 1264.

El Santo Padre conmovido ante tal prodigio, y a petición de los obispos, permitió que la fiesta y el milagro de Bolsena se divulgue a toda la Iglesia, por medio de la Bula Pontificia «Transiturus» en la que reconoce la festividad del Corpus Christis. Esta bula fue promulgada y publicada el día 8 de Septiembre de 1264, de ahí que en algunos lugares o algunas Cofradías como la de San Bernardo de Sevilla o la de la Agonía del Barrio del Naranjo de Córdoba lo celebre en esta época del año. Esta fiesta fue fijada en el Jueves después de la octava de Pentecostés, y otorgando indulgencias a los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio.

 

El Sumo Pontífice Urbano IV encargó redactar el oficio a Santo Tomás de Aquino y a San Buenaventura, pero la muerte del Papa en octubre de ese mismo año obstaculizó la difusión de esta Fiesta. Su sucesor el Santo Padre Clemente V retomó el asunto en el Concilio de Viena en 1311, y más tarde el Papa Juan XXII reúne y promulga todas estas leyes y extiende la Fiesta al resto de la Iglesia.

Finalmente, el Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia Católica la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad; y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Jesucristo.

 

En Sevilla la Festividad del Corpus Christi se lleva celebrando desde el año 1400, perfumándose las calles con hierbas olorosas desde la noche de antes. En la actualidad esta festividad se sigue manteniendo en el Jueves de la octava de Pentecostés.

En Granada , en esta festividad se prepara para disfrutar y vivir sus Fiestas Mayores, aquellas que hace mas de quinientos años se ordenaron por mandato real. Las Fiestas del Corpus forman parte de las más alegres tradiciones que se conservan en la ciudad y que en toda su historia han servido de paréntesis en la vida cotidiana de los granadinos, que en la mañana del Jueves del Corpus abarrotan sus calles para participar de forma festiva y alegre del milagro de la Transustanciación.

En la ciudad de Córdoba esta fiesta fue trasladada al siguiente domingo de la Octava de Pentecostés, esta fiesta se celebra con una magnifica procesión eucarística, en la que procesiona la artística custodia gótica que labrara Enrique de Arfe y estrenada en 1518, por tanto nos remontamos a una tradición de finales del Siglo XV.

En Cádiz la festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo se celebra con gran solemnidad procesionándose desde muy antiguo. Es en esta capital donde se conserva la custodia más alta de España, (3 metros de altura), divida en tres cuerpos:

  1. Cuerpo principal, o cuerpo inferior, donde se halla «El Cogollo» (Pequeña custodia interior atribuida a Enrique de Arfe, denominada así por la similitud con la verdura)
  2. Segundo cuerpo o intermedio, donde se encuentra una imagen de Cristo Resucitado.

3. El tercer cuerpo o superior, que sostiene una cúpula, finalizada con una imagen alegórica de la Fe.

La Diócesis de Huelva se suma a la celebración de la Fiesta del Corpus Christi de toda la Iglesia Católica con la solemne función religiosa que preside el obispo de Huelva, en la Santa Iglesia Catedral de la Merced, y la posterior procesión que recorrerá las calles de la ciudad.

El Corpus es una confesión pública de fe en la presencia real y viva de Jesucristo en el Santísimo Sacramento, que sale en procesión por las calles de la ciudad. La Iglesia guarda y venera en la intimidad de cada sagrario este misterio de fe y de amor, pero con ocasión de esta festividad expresa de un modo solemne en las calles de la ciudad esta verdad para los cristianos, en la que Cristo se queda en el mundo como alimento de vida para todos los hombres e invita a todos los fieles a ofrecer este testimonio agradecido de fe y de amor en honor de Jesucristo Sacramentado.

 

 

 

Fuente:

web corazones

web degelo

web sevillapedia

web aciprensa

Web Diócesis de Córdoba

Web Diócesis de Huelva

Web Diócesis de Cádiz

Web Diócesis de Granada

Traslado en Viacrucis de los Titulares de la Hermandad de la Expiración

Finalizada la Semana Santa 2017, en el seno de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de los Dolores, no cesa la actividad. Tras la Solemne Estación de Penitencia que se realizó el pasado Viernes Santo, comenzaron de inmediato los trabajos de desalojo de la Sede Canónica de dicha hermandad para llevar a cabo una importante y ansiada restauración de las cubiertas del Templo Trinitario.

Durante años la Hermandad que radica en dicho templo ha dirigido grandes esfuerzos para recuperar la majestuosa Iglesia que acaba de cumplir 490 años desde el inicio de su construcción. En esta ocasión y debido al elevado coste de la obra, la Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de La Rambla, financiará la gran mayoría del coste que supone la realización.

Tras el derrumbe de la bóveda, se acometieron trabajos de urgencia, y el resultado fue una cubierta provisional de chapa metálica soportada por la estructura primitiva de madera con la que contaba el templo. Dicha cubierta sufre de filtraciones de agua de lluvia lo que hace que el deterioro de la construcción vaya en aumento.

Por tanto el objeto de la obra consiste en la construcción de un tejado de teja cerámica que garantice la impermeabilización, además de dotar de materiales que insonoricen el templo y lo aíslen térmicamente.

Por este motivo la Cofradía convoca a sus hermanos y devotos el próximo domingo 23 de Abril al Solemne Traslado en Viacrucis con los Titulares de la Cofradía, a las 19:00 horas. Dicho traslado se realizará desde la Iglesia Conventual de la Stma. Trinidad hasta la Parroquia de la Asunción.

Gran respuesta en la igualá de Cañero

La solitaria plaza de la barriada de Cañero presidida por Fray Albino no evidenciaba lo que el pasado jueves, estaba ocurriendo en su templo. En su interior, una multitud se congregaba en torno a Nuestro Padre Jesús de los Afligidos en su Sagrada Presentación al Pueblo.

El Hermano Mayor agradeció la respuesta de los 126 costaleros que acudieron a la convocatoria del capataz de la Hermandad, D. José Alarcón. Tras las emotivas palabras del máximo dirigente de la Cofradía de Cañero, tomó la palabra el capataz explicando las pautas a seguir, y reiterando una vez más su agradecimiento a los presentes.

Durante todo el tiempo empleado en igualar a veteranos y aspirantes, reinó en él templo un respeto y seriedad dignos de elogiar, a pesar de ser un gran número de personas las que asistieron al acto.

Finalmente se igualaron 96 costaleros que volverán a procesionar a Cristo por la barriada llevando el mensaje evangélico a cada uno de sus rincones.

Al finalizar dicha »igualá», el capataz lamentó que algunos de los presentes quedaron fuera de la cuadrilla a los que agradeció su presencia y alentó en no desistir en su empeño de portar al Señor de Cañero.

Historias para no dormir, soñando con la puerta

Hasta el infinito y más allá se habla y hablará de la nueva Carrera Oficial de la capital cordobesa.

Ya en su día cuando la fumata blanca de la Agrupación dio luz verde al traslado de la misma, comenzó un nuevo capítulo de la extensa novela que podríamos titular, “la celosía que quería ser puerta”.

Ya ha llovido desde que en la ciudad califal se comenzó a fraguar la idea de trasladar el itinerario común de las Cofradías al entorno de la Catedral, y realizar Estación en el primer templo diocesano.

En 2014 ya se anunciaba en los foros cordobeses la finalización de los informes del Cabildo Catedralicio para solicitar al órgano competente la autorización para retirar la celosía de la fachada del Patio de los Naranjos y abrir una segunda puerta, que facilitaría el itinerario de las Hermandades en sus estaciones de penitencia en la Catedral-Mezquita de Córdoba. No obstante hace un lustro ya la Junta de Andalucía rechazó una reforma propuesta por el cabildo en el muro norte.

Entonces los augurios no eran malos, tímidamente se hablaba que este asunto estaría resuelto en la Semana Santa de 2015, pero esto sería un bonito sueño, que se tornó en pesadilla. Eran tiempos turbulentos en los que mientras desde el Obispado de Córdoba se daban pasos hacia adelante, nuestros políticos se dedicaban a zancadillear intentado dilatar en el tiempo este asunto. Hasta la polémica titularidad del monumento sigue coleando con tal de no resolver el embrollo. En mi opinión ya no saben que escusa van a poner para seguir dilatando el asunto.

Este proyecto que puede machacar la paciencia del más paciente riza el rizo una y otra vez. La ex alcaldesa de Córdoba Rosa Mª Aguilar, que ocupa ahora la consejería de Cultura de la Junta de Andalucía llegó a remitir un informe favorable de la Unesco, informe que ha costado Dios y ayuda que llegue y que lo hizo en el último trimestre de 2016, de nuevo a la comisión provincial de patrimonio. ¿Pretenderán nuestros políticos convertir este asunto en un bucle infinito?

En diciembre ya la prensa local se hacía eco de que para poner fin al culebrón, solo sería necesario que la gerencia de urbanismo conceda la licencia para comenzar las obras. Entonces ¡esto está chupado!, no amigo no, que aún los señores de GUM nos darán otra vuelta de tuerca para cerrar este bonito vodevil. A día de hoy 16 de febrero, salen diciendo que hasta el 22 del mismo mes no se va a debatir los deseados permisos, ¿saben por qué?… Un error más, si señores, el presidente de la Gerencia de Urbanismo, D. Pedro García reconoce que metió la pata al señalar la fecha porque no cayó en que dicho organismo solo se reúne cada dos semanas.

¿Nos ofrecerá el señor presidente de la gerencia material para un nuevo capítulo? El 22 de febrero lo sabremos.

 

(Fotografía Tomás de la Yglesia) 

Los penitentes de Jesús Rescatado no podrán acceder a la Carrera Oficial

La hermandad de Jesús Rescatado de Córdoba ha dado a conocer un comunicado donde se dirige a los penitentes que desde hace años acompañan de paisano el caminar del Señor tras su paso.

En el pleno de Hermanos Mayores de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba celebrado el pasado mes de octubre se decidió por motivos de seguridad que los penitentes que acompañan a los pasos, y que no forman parte del cortejo no podrán pasar por la Carrera Oficial.

Es por ello que la corporación trinitaria que procesiona el Domingo de Ramos ha publicado esta nota, para evitar problemas o malos entendidos entre los numerosos devotos que acompañan al Señor de Córdoba que serán desalojados llegados a la Plaza del Potro, y no podrán incorporarse hasta que la hermandad llegue a la Calle Cardenal González.

Esta decisión, que por polémica puede traer cola ya que son muchísimos las personas que acompaña al Señor, y quizás no entiendan esta decisión pero que a la larga se hará necesaria.

 

(Fotografía Miguel Ángel Torres)

El legado de una advocación. Jesús atado a la Columna. Los Titulares de las Cigarreras

En las últimas semanas del pasado año, se presentó la nueva imagen realizada por José Antonio Navarro Arteaga para la Hermandad de las Cigarreras. Se trata del Cristo de la Púrpura, este motivo es el cual nos puso en la palestra hacer un recorrido iconográfico por la nómina de Titulares de la Cofradía del Jueves Santo.

La popular Hermandad de las Cigarreras, se funda en el convento de San Benito de Calatrava en el año 1563, en torno a la Imagen de Jesús atado a la columna y flagelado.

Es curioso que a lo largo de su historia la Hermandad ha contado con cinco titulares del Cristo de la Columna, y todas estas imágenes se conservan en la actualidad.

El primer titular de la Cofradía de las Cigarreras que procesionó, es obra del escultor hispano-flamenco Juan Giralte (1565). Esta imagen encargada al escultor por Gonzalo de León, se encontraba en el Monasterio de la Trinidad, hoy Basílica de María Auxiliadora antes de llegar la corporación del Jueves Santo. En el año 1578 la corporación abandona el convento de San Benito y se traslada hasta el templo trinitario, donde comienza a dar culto a este Cristo flagelado. Esta imagen sería el titular de la hermandad hasta su traslado al convento de San Pablo, a donde no se traslado la talla al no pertenecer a la hermandad. Por tanto recibió culto por parte de la Cofradía durante 11 años.

La imagen realizada en madera de cedro tallada y policromada, se presenta al Redentor sobre una peana y atado a una columna, de estilo manierista con claras influencias flamencas. En 1993 sufre una milagrosa restauración por Mauricio López Madroñero que salva a esta antiquísima talla de la desaparición. En dicha restauración se observaron indicios de anteriores intervenciones, en las cuales se elimina la corona de espinas, y se retalla el pelo para colocarle pelo natural.

En la actualidad se venera esta imagen en la Basílica de María Auxiliadora de la Trinidad.

Tras marchar de la Basílica de la Trinidad, la Cofradía se traslada hasta el Convento de San Pablo en 1589, donde se une con la Hermandad de Ntra. Sra. de la Antigua, pero solo estarán fusionadas durante 7 años y medio, y como consecuencia de esta ruptura la corporación del Jueves Santo se traslada a la Iglesia de la Orden Mínima de San Francisco, perteneciente a la desaparecida Parroquia de San Miguel. Este traslado se produce en 1597.

En todo este periplo, la Hermandad de Columna y Azotes, carecía de Titular, al no pertenecer a la hermandad el Cristo de Giralte. Es por ello que se decide contratar la hechura de un nuevo Cristo atado a la Columna, y el trabajo recae sobre el escultor Amaro Vázquez, y que es realizado en 1602 y que será a la postre en el Titular de la Cofradía que más tiempo ha procesionado, haciéndolo en dos periodos:

Primero, desde 1602 hasta 1892.

Segundo, desde 1940 hasta 1973.

La talla representa a Cristo maniatado a una columna, con una estatura de 1,65 realizado en madera de cedro policromada, de corte clásico, con semblante sereno, exento de dolor o padecimiento alguno. El estudio anatómico es pormenorizado, se presenta la efigie en un contraposto con el pie izquierdo adelantado. El paño de pureza tratado con naturalidad en sus pliegues, así como el trabajo de la cabellera y de la barba en el cual muestra un cierto hieratismo, alejado del movimiento imprimido a las esculturas barrocas. El movimiento de la imagen viene dado por la posición de los brazos, que obliga a la imagen a girar el torso desde la cadera.

En la actualidad, esta talla se encuentra en las dependencias de la Hermandad.

Este Titular fue sustituido por una imagen de Cristo azotado atribuido a Pedro Roldan.

El tercer titular al que se le rindió culto por la corporación, es el Cristo de la Columna que hoy en día se encuentra en la localidad onubense de Hinojos.

En 1892 el Arzobispo de Sevilla, cede a la Cofradía de Columna y Azotes, una imagen de un Cristo flagelado procedente del desaparecido convento del Pópulo, y que se encontraba en la parroquia de la Magdalena. La talla de gran mérito, de estilo barroco sevillano, fechada a finales del siglo XVII, principios del siglo XVIII. Realizada en madera de cedro, y está atribuida al maestro Pedro Roldán. La imagen que procesionó hasta 1916, presenta a Cristo atado a una columna de fuste bajo, lo que obliga a un escorzo apareciendo encorvado y con las piernas semiflexionadas. La sagrada imagen de bellas facciones y cuidada anatomía, fue sustituida debido al creciente deseo de los cofrades de contar con un titular en propiedad y que no fuese cedido para minimizar el problema de una hipotética reclamación para que fuese devuelta.

Ante el deseo de poseer una talla de Cristo que fuese propiedad de la Hermandad, ésta contacta con el imaginero Joaquín Bilbao para que realizase el titular de la corporación. En abril de 1916 se bendice la nueva Imagen de Cristo flagelado, bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús del Dolor. A pesar de las buenas críticas vertidas sobre la nueva imagen, la monumentalidad de la talla (1,89) crea un cierto descontento entre los cofrades. El modelo iconográfico más cercano quizás al espíritu de Rodin imperante en la época, que al estilo barroco sevillano.

Esta Imagen de Cristo flagelado de gran realismo, ofrece su pecho mientras entorna fuertemente los párpados tras recibir los latigazos. Las manos están atadas a una columna de fuste bajo y situadas detrás del cuerpo, la posición de las piernas abiertas con la derecha ligeramente atrasada con respecto a la izquierda, dan dinamismo a la talla. La imagen aparece desnuda evidenciando un exquisito conocimiento de anatomía por parte del autor, tan solo se cubierto por la cintura de la túnica purpura.

A pesar de ser una soberbia talla, ésta se retiró finalmente en 1937, por no ser del agrado de los hermanos y sevillanos en general. Su gran problema siempre fueron las dimensiones, lo que intentaron solventar incluso embutiendo la peana en el canasto para disimular su tamaño. La imagen que sustituyó a esta de nuevo fue la de Amaro Vázquez que tras 21 años sin procesionar lo volvió a hacer hasta 1972. En 1973 Ntro. Padre Jesús del Dolor, vuelve a procesionar, esta vez solo en el paso sin misterio tan solo alumbrado por cuatro hachones, tras esta aparición fugaz en aquella Semana Santa, sería sustituida por la actual.

En 1974 llega a la Capilla de la Fábrica de Tabacos la Imagen de Cristo atado a la columna que talla el artista de Carmona, Francisco Buiza. Esta viene acompañado del misterio compuesto por dos sayones que azotan al Señor y un Centurión romano que contempla la escena.

Se trata de una talla que representa a Cristo atado a una columna de fuste bajo. Cristo se sitúa a la derecha de la columna encorvado ya que sus manos aparecen amarradas a una argolla que hay en la parte superior del fuste. La pierna izquierda está adelantada, mientras que el pie derecho aparece con el talón ligeramente levantado, dando así dinamismo a la escultura. El estudio anatómico es pormenorizado, destaca la finura de las manos. La cabeza está girada ligeramente hacia la derecha, con una amplia cabellera que cae en amplios mechones a ambos lados del dulce rostro que a pesar del castigo muestra una mirada serena. La desnudez es cubierta en la cintura con un paño de pureza anudado por una cuerda gruesa dejando al descubierto la cadera derecha.

Esta portentosa imagen procesiona desde entonces en la tarde del Jueves Santo sobre un paso neobarroco compuesto por cartelas, y es acompañado por un misterio tallado por el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga.

El último titular incorporado a esta Cofradía, el Cristo de la Púrpura, y detonante de este reportaje, viene a rellenar el hueco dejado por esta advocación, que procesionó en esta hermandad hasta el año 1874. Esta antigua imagen, desgraciadamente desaparecida, representaba a Cristo tras recibir el castigo del flagelo recogiendo sus sagradas vestiduras.

Esta talla representa a un Cristo arrodillado con las manos en el suelo recuperando su túnica, se perdió su rastro en 1904 cuando la hermandad la entrega al escultor Emilio Pizarro Cruz a cambio de que realizara un San Juan Evangelista, que a la postre nunca llegó. Se cree que este artista modificó totalmente la imagen reconvirtiéndola en un Cristo caído, lo que hace que a día de hoy sea prácticamente imposible su identificación.

Es por tanto que en el seno de la Cofradía cigarrera existía el anhelo de recuperar esta advocación para Sevilla, y de ahí la nueva obra de Navarro Arteaga.

Representa a un Cristo recogiendo sus vestiduras con la rodilla derecha apoyada en el suelo y la pierna izquierda completamente flexionada. Con la mano izquierda se agarra al fuste de la columna, que se sitúa a la izquierda de Cristo, y con la mano derecha cruzada sobre el cuerpo intenta recuperar la túnica. Aparece desnudo tan solo revestido a la altura de la cintura por un sudario de pliegues angulosos y voluptuosos. La mirada está fija en el suelo, mostrando un rostro sereno, el cabello de la barba y cabeza es finamente tratado dejando al descubierto la oreja izquierda.

Esta imagen viene a engrandecer aún más si cabe el riquísimo patrimonio de esta corporación, la cual no tiene intención de procesionar en la tarde del Jueves Santo.

 

Fuentes:

Wikipedia

Web Columna y azotes

Web cofrades.sevilla.abc.es

Blog Leyendas de Sevilla

Web La Hornacina

Web El Gólgota.wordpress.com

Web Galeón.com

El Santísimo Cristo de las Cinco Llagas. Historia de un cambio.

Desde las primeras reglas de la Hermandad de la Esperanza Trinitaria, ya en 1555 se habla de la advocación de las Cinco Llagas del Redentor. La primitiva efigie del Crucificado de las Cinco Llagas, realizado con múltiples materiales, como, madera, pasta y telas encoladas datado en el siglo XVII y de autor anónimo, sufrió a lo largo de los años varias restauraciones, con el fin de consolidarlo, hasta el punto de que los expertos acordaron que no resistiría futuras restauraciones y pondría en serio peligro la integridad de la imagen, durante sus salidas procesionales. Esto llevó a la corporación del Sábado Santo a plantear la sustitución de sus Titular.

Actualmente esta imagen del Crucificado se encuentra en las dependencias de la Casa de Hermandad trinitaria.

Para la sustitución de su Titular la Cofradía contó con bocetos de Luis Álvarez Duarte y Luis Ortega Bru, trabajos ambos que no convencieron a la comisión formada por miembros del Consejo de Hermandades y Cofradías. Realizando el encargo el escultor sevillano Manuel Hernández León, en el año 1979, bendiciéndose el nuevo Crucificado en 1981 por el Cardenal Bueno Monreal. La talla estaba realizada en madera de cedro policromada. Pero de nuevo esta imagen fue sustituida al año siguiente debido a su desproporción respecto del resto de imágenes que forman el misterio. Media (1,80m).

La solución vino de la mano del mismo imaginero quien realizó un nuevo Cristo al año siguiente. El nuevo Crucificado no difería del anterior. Sus dimensiones evidentemente menores (1,65m) integraban la talla en el misterio de forma más adecuada. Como novedad esta imagen tenia taladradas las muñecas en vez de las palmas de las manos. El pie izquierdo montaba sobre el derecho, y la cabeza quedaba inclinada hacia la izquierda. Esta segunda imagen de Hernández León procesionó la tarde del Sábado Santo durante 20 años.

Actualmente este Cristo se encuentra en la localidad sevillana de Pedrera, en la parroquia de San Juan de Ribera, bajo la advocación de Piedad y Misericordia.

Habiendo transcurrido el tiempo, la imagen del Cristo de las Cinco Llagas no despertaba la devoción que la corporación perseguía, es entonces cuando en un cabildo extraordinario en 2001 se decide encargar un nuevo Crucificado esta vez sí al afamado escultor Luis Álvarez Duarte. Entregando al nuevo Titular de la Hermandad Trinitaria en 2002, talla realizada en madera de cedro real policromada, y cruz arbórea de madera de caoba del Brasil.

Fuentes:

www.elblogdellilu.blogspot.com
Wikipedia
Web Hermandad de la Esperanza Trinitaria