La Música del Pueblo regresa a las vísperas sevillanas

El fenómeno «Virgen de los Reyes» nunca termina, y esperemos que nunca termine, porque si a algo se debe el éxito de esta formación, es a su alto nivel, profesionalidad y compromiso.
En el día de ayer, conocimos la notícia de que la Hermandad del Divino Perdón ha puesto su confianza en la Agrupación Musical Virgen de los Reyes para acompañar a su titular cristifero el Sábado de Pasión del próximo año.
Ha terminado la incertidumbre en Parque Alcosa 
No ha sido poco el revuelo que se ha formado tras la destitución de Presentación al Pueblo de Dos Hermanas. Todas las miradas estaban puestas en Virgen de los Reyes.
La Hermandad ha hecho saber que sus intenciones son recuperar el estilo de Agrupación Musical tras el Señor, como hasta 2019, ya que la Estrella de Dos Hermanas era su anterior acompañamiento.
Una apuesta que no convenció a la Hermandad 
Dos años, y cuatro salidas con el titular son las que ha vivido la formación nazarena tras el Señor del Divino Perdón. Una apuesta con resultado agridulce para sus hermanos y con parte de descontento tanto para junta como para hermanos y devotos.
¿Cambios en el repertorio? ¿No es el nivel musical por el que se había apostado? Ahí no podemos entrar, ya que cada persona y cada entidad tiene su particular punto de vista.

El regreso a las vísperas sevillanas 
No es algo nuevo para esta formación poner sus sones en las vísperas sevillanas, y tampoco en la zona este de la ciudad, ya que hasta 2019 ponían sus sones tras el portentoso misterio de Torreblanca.
Con este, ya son cuatro hermandades a las que acompañan en la Semana Santa de Sevilla, sin tener en cuenta el apoteosico acompañamiento extraordinario durante el Santo Entierro Grande al misterio del Barrio León.
Sin duda, ha sido el punto y aparte a un comienzo de temporada en el panorama cofrade totalmente deparador en cuanto a lo músical se refiere.

El Valle coloca la primera piedra de su casa de hermandad

El pasado jueves, la hermandad del Valle celebró la colocación de la primera piedra de lo que será su nueva casa de hermandad, en la calle Compañía, justo a las espaldas de la Anunciación.

El acto estuvo presidido por el sacerdote Nelson Borges Figueredo, adjunto al Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla (SARUS), quien realizó el acto de bendición.

Una urna con elementos propios de la hermandad, como su medalla, una copia de las reglas o una estampa de sus titulares junto a la prensa del día, fue depositada durante la colocación.

Daroal realizará  el paño de la Verónica

Por otro lado, el «Taller Daroal», conformado por David Romero y Francisco Rovira ilustrará el paño de la Mujer Verónica, donde se refleja el rostro de Jesús. Entre sus obras, destacan el cartel de la Semana Santa de Jerez de 2019 o el de las Glorias de Sevilla en 2019. Esta designación se une a las ratificaciones musicales y de capataces de cara al próximo Viernes Santo.

 

Cien años en la Universidad; con un guiño al pasado

Hoy es un gran día para todos los hermanos de los Estudiantes y la Sevilla cofradiera, ya que el Consejo Episcopal de la Archidiócesis ha autorizado los actos externos solicitados por la corporación universitaria para conmemorar el centenario fundacional de cara al próximo año.
Estos actos comenzarán con la celebración de un Quinario en honor al Cristo de la Buena Muerte del 27 de Febrero al 3 de Marzo, rememorando un período de cinco años (de 1972 a 1982) en que la corporación realizó el Quinario en la Santa Sede.
Lo seguirá la celebración de un Triduo de acción de gracias y una Función conmemorativa.  Se desarrollarán en la Iglesia de la Anunciación, sede donde está hermandad nació.
La información de los traslados a estos templos tanto de la imagen cristifera como mariana, será transmitida en Septiembre con la presentación oficial de estos actos.
¿Cómo surgió la Hermandad de los Estudiantes?
La fundación de la Hermandad de Los Estudiantes se remonta al año 1924 cuando un grupo de profesores y alumnos de la Universidad de Sevilla, unidos por el común deseo de dar vida a una hermandad de penitencia, decidieron formar una asociación destinada al culto público a Jesucristo y a su Santísima Madre bajo las advocaciones del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Angustia transmitiendo esa devoción en el seno de la hermandad a las generaciones futuras.

«Cofrades, aprendamos a convivir»

Tardó en llegar, y que rápido se nos ha ido, la Semana Santa, sin duda, es la representación literal de un paso de palio marcharse al son de unas bambalinas que cobijan a la Gracia de María. Ahora sí, centrémonos en el tema a tratar.

Para muchos, la mejor Semana Santa de sus vidas, pero aquí entre otras cosas, vamos a tratar aquello negativo y que ha frustrado muchos de nuestros momentos cofradieros.

Quizá «la calle no es tuya», o «por aquí no se puede pasar», son dos de las frases más oídas por todos nosotros en esta semana. Y es que muchas personas, que por supuesto, se hacen llamar «cofrades», ocupan e invaden nuestras calles con una superioridad moral sorprendente, cogen sus sillas plegables o hasta tumbonas de la playa, oyen bien, y las plantan en la calle, como si de algo normal se tratase. Aquí va la primera crítica, no podemos normalizar esta situación, la calle es de todos, esa no es forma de ver cofradías, y si estas en una situación de discapacidad o una ocasión especial, si es comprensible que llegues a usar una silla plegable discreta y sin molestar, pero imágenes como las vistas en Orfila, Salvador o hasta en calles donde la silla ocupaba toda la acera, no pueden ni deben volver a repetirse. Tomen nota para el año que viene.

«No veo nada», «¡baja el móvil!», otras dos frases que dan de que hablar en una nueva polémica que viene con estos tiempos, y es que tras esperar en muchos casos horas y horas, el personal levanta su dispositivo móvil impidiendo ver al público que se encuentra tras él. Señores, un poco de cabeza, nadie les puede impedir la realización de fotografías o vídeos, pero seamos solidarios, aún quedan muy pocos que disfrutamos con nuestros ojos de los momentos, y si inmortalizamos algo, sencillamente, lo hacemos buscando la forma de no molestar. Gracias, y volvemos a tomar nota para el próximo año, si es verdad que esta situación ha mejorado algo en comparación con el año pasado.

Ha sido una semana espléndida, y donde la lluvia sólo dió un «sustillo» en la noche del Lunes Santo, donde apenas afecto a dos corporaciones, destacando el buen desarrollo de un Santo Entierro Grande memorable o los retrasos (ya comunes) en un Miércoles Santo de contrastes. No dejamos atrás los incidentes, de cierto sector político en la Plaza del Museo ante la imponente talla del Señor de la Expiración, ¿intento de carreritas?, lo que tengo claro es que tenemos que evitar la explotación turística de nuestra ciudad, recalco, la mala, porque hay muchos aficionados que se acercan con un afán de respeto y de contemplar nuestro patrimonio, y otros como ya pudimos ver representado el Sábado Santo, para no repetir sin duda, simplemente habrá que preguntarles si habrán disfrutado de la jornada. No debemos de cortarnos ante ellos, son de todo menos cofrades, solo les define una palabra «kanismo», y desde el Domingo de Ramos supe que no sería mi Semana Santa perfecta, pero tendrían sus buenos momentos, no todo va a ser malo.

La crónica Lunes Santo

La jornada empezaba en dos barrios, San Pablo y Tiro de Línea, donde sus cofradías se ponían a las calles desde primera hora del día.  Jornada que destacó en lo negativo por lo ocurrido en el Museo cuando un activista intentó desplegar una pancarta frente a la imagen del señor.  O que quedaron en lo anecdótico como el brazo de Caífas o el de la Virgen de las Tristezas, los cuales sufrieron problemas.

Una jornada que también se caracteriza por lo folclórico del día y lo solemne y recogido de la noche, con las tres hermandades de la misma zona y concluyendo con la entrada de la Hermandad del Museo.
El estreno de la Banda de Salud de Córdoba tras el Cautivo y Rescatado de San Pablo en el regreso a su templo fue de los aspectos musicales a destacar.  La Hermandad de la Redención volvió a procesionar desde Santiago, tras cuatro años sin hacerlo.

¿Horizontal o vertical?, el debate de moda

Desde hace muchos días, en el mundo cofrade, y más en concreto en Sevilla, hay un tema o debate candente, la posición de los crucificados en horizontal o en vertical,  tumbados o erguidos, de cara a las salidas en vía crucis.

Hay que recordar que la Hermandad pionera en esta colocación de su titular, fue la de Monserrat, con su portentoso crucificado de Juan de Mesa durante el Vía Crucis oficial de 2019, dando a hablar para bien generalmente por el público cofrade.
Desde ahí, ha habido distintas ocasiones en que hermandades han decidido apostar por esta colocación, normalmente conmemorando una efeméride. Claro ejemplo de ello fue el Vía Crucis extraordinario del Cristo de Desamparo y Abandono, de la Hermandad de los Dolores del Cerro por el LXXV Aniversario fundacional de la corporación, donde la imagen del señor se colocó erguida para recorrer su barrio, a diferencia del resto de años, donde lo hace la imagen tumbada.
La siguiente y que también se vio motivada por las sugerencias populares de los cofrades, fue la Hermandad de los Javieres, la más reciente, donde el crucificado presidió el Vía Crucis oficial del presente año, desde Noviembre que se eligió, todos imaginamos que la Hermandad de la calle Feria seguiría el modelo de Monserrat, y así fue.
La polémica vino tras la celebración del Vía Crucis extraordinario del Cachorro del pasado domingo. La imagen iba muy baja, la imponente talla no se pudo observar correctamente, a no ser de poseer un balcón. Desde este mencionado día, es el tema del que más se habla en el panorama cofrade.
Son muchos los crucificados que presiden Vía Crucis externos por su feligresía, y algunos de ellos, Trinidad o Siete Palabras, de los más mencionados, son los que muchos aluyen de una posición «correcta».
Y tú, cofrade. ¿Qué piensas?

La crónica del Vía Crucis de las cofradías de Sevilla

Como cada primer lunes de cuaresma, el Consejo de Hermandades y Cofradías de nuestra ciudad tuvo a bien de celebrar el Vía Crucis oficial, este año presidido por la portentosa imagen del Santísimo Cristo de las Almas, de la Hermandad de los Javieres.

Todo comenzaba a las 16:45, salía el cortejo desde la Parroquia del Omnium Sanctorum, con su cruz de guía de madera que tanto le caracteriza, y tras ella, un largo cortejo de hermanos de oscuro que precedían al crucificado de José Luis Pires.

En el momento en que el señor cruza el dintel de la puerta, un rayo de sol resplandecía sobre su cuerpo, como si el mismo hubiese salido a recibirlo.

Los primeros saludos llegaron en el discurrir por su misma calle, tanto en Montesión como San Juan de la Palma.

Tras todo ello, llegaba el señor a la Catedral sevillana a eso de las 20:00, hora a la que se produciría la entrada para presidir el rezo del Vía Crucis, donde le acompañaron gran cantidad de hermandades con sus respectivas cruces representativas, y que los hermanos tuvieron la ocasión de portarlo en las estaciones en el interior.

Concluyó con la oración final del Arzobispo, José Ángel Sainz Meneses, quien comentó la importancia del Vía Crucis en el S.XXI, siglo en el que vivimos y que parece que cada vez menos jóvenes profesan la religión y que poco a poco se deja más de lado,  en cambio, las hermandades y el mundo cofrade en sí, cuenta con cada vez más gente.

El Cristo de las Almas procedía a salir, sin antes despedirse y ofrendar a nuestra patrona, la Virgen de los Reyes, y después abandonando la sede metropolitana cerca de las diez de la noche por la Puerta de Palos.

No eran pocas las sorprendentes imágenes que nos dejaba este acto en la noche, con la Giralda de fondo.

También dio de qué hablar el lento pasar de la imagen, en ambos traslados, pero especialmente el de regreso, al que muchos llegaron a denominar de «pesado». Prueba de ello es la hora de retraso de entrada, siendo en total nueve horas de acto.

Llegaba a Orfila, donde las andas comandadas por los capataces Talaverón se paraban para saludar a la corporación panadera, después a Santa Marta, y posteriormente a San Martín, siendo éste el último saludo en la calle.

Avanzaba la fría noche, cuando todo llegaba a su final y la imagen llegaba a la puerta principal de Omnium Sanctorum, donde entraría a las 01:28, hora a la que concluía este Vía Crucis oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías, y siendo una hora más tarde de lo previsto oficialmente.